Viacrucis de la Liberación

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“Si alguien quiere venir conmigo, que se niegue a sí mismo,
tome su cruz y me siga” (Mt. 16,24).

PRESENTACIÓN

En una tradición que procede desde muy antiguo, los cristianos peregrinaban a Palestina para recorrer el camino de Jesús desde la torre Antonia hasta el monte de la Calavera, lugar donde fue crucificado Nuestro Señor Jesús, el “Cristo”. En el Siglo XIII, San Francisco de Asís hace el mismo peregrinaje dejando señalado catorce estaciones donde los evangelistas y la tradición relatan algunos de los sucesos ocurridos en la mañana de aquel primer Viernes Santo de la humanidad. Posteriormente durante el pontificado del Papa Juan Pablo II, basado en los relatos evangélicos, presenta un nuevo viacrucis y agrega la estación decima quinta para llevarnos al Misterio de la Resurrección.

“Viacrucis” significa camino de la cruz. El pueblo de Dios que peregrina en América Latina, y de manera particular en Colombia, vive un “camino de cruz”, enmarcado por una realidad de injusticia social, de muerte, corrupción, dolor, destrucción de nuestro hábitat, saqueo de nuestros recursos imprescindibles para la vida de los hijos de Dios, que peregrinan en nuestra Patria y en el Continente. Un verdadero viacrucis en busca de la liberación de estos males ocasionados por el “pecado social”, generado por estructuras criminales y modelos económicos capitalistas, que matan, saquean nuestra Patria, la madre tierra y el Continente; un Continente que busca una resurrección que genere vida y dignidad para nuestros pueblos, una ¡Resurrección Dignificante!.

Colombia vive un estado de viacrucis desde hace ya doscientos años, donde unas pocas familias han creado toda una estructura criminal mediante el engaño, la mentira, el miedo y la fuerza de la muerte. Han impuesto sus ideologías con el solo propósito de avasallar nuestro pueblo, no sin antes saquearlo. En este momento crucial de la Patria, cuando gobiernan unas estructuras criminales que han permeado todas las ramas del poder público, del sector privado y empresarial, es necesario reflexionar sobre nuestro propio viacrucis para lograr una Pascua de Liberación de nuestro pueblo.

Hoy ofrezco a ustedes estas reflexiones de un viacrucis animado y meditado, no desde el momento mismo de la pasión de Jesús, sino desde el inicio de su ministerio público. Jesús no vivió un camino de cruz y sufrimiento solo en ese Jueves y Viernes Santo del año 33; lo vivió desde el suceso mismo de la sinagoga de Nazaret, donde se reveló por boca del profeta Isaías el motivo de su acción mesiánica. En cierta manera, Jesús vivió su viacrucis desde su mismo nacimiento: nació en condiciones infrahumanas y fue el primer desplazado por el régimen invasor.

Desde la Palabra de Dios encontraremos la respuesta por qué el cristianismo es un accionar vivo de camino de cruz y vida que lleva a una resurrección. ¡No hay Pascua sin cruz! ¡No hay Liberación sin lucha! Nunca el conformismo, la manipulación religiosa, ni la manipulación mediática podrán impedir el avance del pueblo colombiano hacia su liberación de todas esas estructuras criminales que gobiernan.

Dejo para su reflexión, meditación y práctica, este Viacrucis. Que nos ayude a todos ver que a Colombia le llego la hora de su liberación de estas ESTRUCTURAS Y DE ESTOS AGENTES, EXTERNOS E INTERNOS, que nos han oprimido desde hace ya doscientos años. El temor, manipulación religiosa y mediática, nos han impedido llegar felizmente a nuestra propia resurrección. Jesús, el Hijo de Dios y de María, la campesina de Nazaret, vivió su camino de cruz. Treinta y tres años de profetismo y servicio, cargado de persecución, muerte, dominio de estructuras, modelo ideológico como la invasión Romana a la Palestina de su tiempo (El imperialismo estadounidense hoy para nosotros y el mundo).

En Colombia vivimos algo parecido a lo de Jesús con el padecimiento imperial, y con la complicidad de estructuras religiosas e ideológicas, el capitalismo y neoliberalismo que nos hace vivir doscientos años de muerte, dolor, corrupción de unas elites decadentes y mafiosas, como las que gobiernan Colombia, particularmente en los últimos sesenta años.
Ruego a todos no lo lean… medítenlo, reflexionen que tras los pasos de Jesús, del Jesús histórico, y formados como verdaderos cristianos católicos y Guadalupanos, Colombia resucitará, cuando usted después de vivir su propio viacrucis de vida, vea la luz de una resurrección de liberación.

Santa María de Guadalupe, San OSCAR ARNULFO ROMERO, iluminen por gracia del Señor nuestros corazones hacia la construcción del Reino de Cristo entre nosotros.
Ese día cuando nos liberemos de la bestia del Norte, de las estructuras que nos gobiernan y saquemos del poder (en las tres ramas del poder público) a todos estos Judas y Pilatos, así como a sus aliados banqueros e industriales a fines con el terrorismo, entonces habremos llegado a nuestro Domingo de Resurrección.

Dejo aquí consignada mi gratitud al Doctor Jorge Barajas por su aporte en la revisión de este documento y a Monseñor Mauricio Ortiz, Arzobispo Guadalupano del Ecuador por la aprobación eclesiástica del mismo.

Hoy 24 de marzo de 2020, en el 40ª aniversario del martirio de San Oscar Arnulfo Romero, Arzobispo Primado de San Salvador, asesinado por el Gobierno paramilitar del partido Arena y el imperialismo norteamericano, Primer Santo de la Teología de la Liberacion, entrego al pueblo de Dios esta reflexión.

PBRO. RAMIRO ARANGO ESCOBAR
SACERDOTE CATÓLICO GUADALUPANO, NO ROMANO.
APROBACION ECLESIASTICA
MONS. MAURICIO ORTIZ
ARZOBISPO GUADALUPANO DEL ECUADOR

Este Viacrucis es algo distinto a lo establecido por la religiosidad de nuestros pueblos. Es fruto de la reflexión, vida, entrega y compromiso de un sacerdote de la Comunidad Guadalupana en Colombia, el P. Ramiro Arango, un militante en defensa de la vida y de los pobres.
Nada tan educador para nuestros pueblos que predicar desde el ejemplo. La fe sin obras es inútil, por eso, quienes conocemos el andar del P. Ramiro Arango, nos atrevemos a dar testimonio de su compromiso y coherencia entre lo que anuncia y su vida misma. En cierto modo, un creyente que desde su ministerio sacerdotal se ha empeñado por vivir proféticamente el anuncio de esa Buena Nueva, allá en el Jarillón del Río Cali, junto a miles de familias a las que el gobierno local quiere desalojar y afectar, para montar sus mega proyectos urbanos.

Vivir y sentir la Pasión de Cristo hoy genera cuestionamientos, no sólo a quienes hemos optado por seguir el camino de Jesús, sino que también pone en cuestión a los nuevos verdugos del pueblo, en cabeza de quienes ostentan el poder. Nos llamamos seguidores de Jesús, o cristianos, pero de cuáles somos, si a lo largo de esta historia de 500 años de evangelización las víctimas, por temor o por omisión, nos seguimos poniendo, muchas veces, al lado del crucificador.

Mirar a Jesús en este viacrucis lo hacemos a la luz de la Palabra y el testimonio de los Apóstoles, el autor, hace un análisis comparativo con lo que pasa en lo cotidiano de la gente y nos lanza al compromiso de llegar todos juntos hasta terminar el recorrido: motivados con mirada esperanzadora a la Resurrección.

Este ejercicio meditado del viacrucis de Jesús es fuerte; es una invitación y ejercicio paralelo, desde la fe, exhortación para no olvidar la historia de su país, para corregirla y enmendarla. No hay mayor amor que aquel que da la vida por los demás, ya lo hizo Jesús, deja marcada la ruta de la liberación del imperio de la muerte, donde el único camino es asumirla, enfrentarla y desenmascararla hasta llegar a conseguir una vida plena y digna.

He tratado de meditar este viacrucis intentando ponerme en los zapatos del P. Ramiro Arango, vivir lo que él sigue sintiendo por su gente, por su pueblo, mantener la indignación frente a la injusticia de quienes hoy continúan obligando a cargar el pesado madero de la cruz, a un pueblo hambreado, torturado y crucificado por políticas de muerte que benefician a unos pocos, o siguen los dictámenes del poder establecido. Se crucifica al pueblo por acción directa y otras veces crucificando a su propio pueblo por falta de criterio, con el silencio, incluso volviendo a votar por sus verdugos cuando llegan las elecciones.

La pandemia del COVID 19, ha significado una cortina de humo para los crucificadores de hoy. La corrupción del régimen colombiano, los medios de comunicación ni la mencionan. Destinar los recursos del pueblo para favorecer la Banca y los pagos a la Deuda, antes que atender la salud queda evidenciada. El Cristo real encarnado en el rostro de su pueblo, pide cambiar de actitudes. Muchos creyentes y no creyentes se van convenciendo que las lecciones de esta pandemia nos deben hacer cambiar de actitud frente a las relaciones entre nosotros y la misma naturaleza. La liberación está cerca, juntos vamos a superar el COVID 19. Resucitar desde la fe, pero, sobre todo, resucitar a una realidad distinta. El Cristo Resucitado es el ideal de todo creyente. Para otros, el proyectarse al Hombre Nuevo y la Mujer Nueva es sinónimo de vida de Resucitados. Esa Otra Sociedad será Posible sólo si asumimos la vida con entereza. Trabajar incansablemente por la Paz de Colombia es trabajar por la Paz del Continente, siempre y cuando, esos aires de guerra que se agitan en la Frontera Norte con Venezuela se aplaquen. La dignidad de hijos e hijas de Dios nos obligan a exigir a nuestros mandatarios que se definan: O están con su pueblo o se ponen a la orden de la bota imperial y del reinado de la muerte.

Los valores de un creyente resucitado siempre serán visualizados en su práctica y coherencia de vida. Los valores del Señor de la Vida nos llevarán a defender lo propio, lo nuestro, el territorio, nuestra gente; la vida de nuestros líderes y lideresas consideramos que son sagrados, igual que sagrada es la madre naturaleza y los recursos que nos brinda, son sagradas las semillas que nuestros campesinos siembran para tener soberanía alimentaria y poder comer sanamente, la vida misma tiene su germen originario en las semillas del Dios Vivo.

Puede chocar a muchos esta otra forma de rezar o meditar un viacrucis, no lo puedo negar. Este ejercicio pone en cuestionamiento nuestra propia vocación de consagrados, nuestra falta de liderazgo en situaciones de crisis, la falta de acompañamiento a un pueblo que lo siguen masacrando, la falta de una voz de esperanza y anuncio a un pueblo que puede haber perdido su libertad, pero no su dignidad, la falta de denuncia contra todo aquello que se camufla en dádivas de injusticia se debe manifestar. Algo Nuevo está por Resucitar, nada ni nadie lo va a parar. El curso de la historia, después del COVID 19, va a exigirnos cambiar para una vida distinta.

Mil gracias P. Ramiro por su fe y testimonio de vida, gracias a sus comunidades que dan testimonio de su entrega y servicio a los más necesitados, esa actitud liberadora también son Evangelio. Al igual que a usted, a muchos consagrados nos sigue doliendo los asesinatos de líderes y lideresas sociales. En su memoria, la memoria de los mártires del pueblo nunca nos vamos a callar.

Miramos con tristeza el silencio, los miedos de la institucionalidad eclesial y estatal, amañadas, o de votos de silencio clericales, a fin de justificar la injusticia en los montajes de falsos positivos judiciales. Al igual que el Profeta, Pastor y Mártir latinoamericano, San Romero, les decimos, les exhortamos a nuestros gobernantes: En nombre del Dios de la Vida, que anunció su Hijo Jesús, paren las masacres a líderes y lideresas sociales. Justicia para los defensores de la Paz y de la Vida, judicializados porque atentan al poder multinacional, pero que siguen siendo la Voz de todo un pueblo, sedientos de justicia. Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia porque ellos verán a Dios.
Este Viacrucis se puede compartir en diferentes espacios de fe y análisis de la realidad. Nuestras comunidades tienen otro insumo para su compromiso y vida. Hacer de la nueva historia de nuestros pueblos un camino de Resurrección, ese es el compromiso y reto.
Con ternura de creyente:

++Mauricio Ortiz
Arzobispo
Guadalupanos-Ecuador

EL CAMINO DE LA CRUZ
CAMINO DE LIBERACIÓN.

EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO. Amén.

ORACIÓN INICIAL

Señor Jesús, hoy quiero caminar contigo el camino de la cruz que desde los sucesos de tu nacimiento en Belén culminaron con resplandor el Domingo de Resurrección. Camino de dolor, contradicción, desplazamiento, amenaza y persecución, viviste en medio de nuestro pueblo ancestral en la fe. Hoy también mi Patria vive en más de doscientos años un estado de vía de cruz en su peregrinar, injusticia, despojo de tierras, esclavitud, maltrato a la mujer, niño y al anciano; discriminación sexual y racial, corrupción, saqueo de lo público, de lo que produce el suelo y subsuelo, destrucción del medio ambiente, manipulación de los medios de comunicación , engaño, narcotráfico, asesinato de nuestros profetas los líderes sociales, que como el Bautista “Anuncian y denuncian” (anuncian una nueva Colombia cada vez que denuncian la injusticia, el abuso y la corrupción), asesinato de líderes políticos y religiosos que comprometidos con tu evangelio han hecho profetismo y han caído bajo las balas asesinas del imperio y del régimen, o lo que es lo mismo: ¡Del régimen sostenido por el imperio!. Señor Jesús, te pedimos que nos ayudes a buscar, desde lo profundo de nuestro corazón, caminos que lleven a que nuestra Patria vea y goce su pascua, su paso de la muerte a la vida. Acompaña a cada colombiano que te reconozca como su Dios y señor para que entendamos que Tú nos dijiste que habías venido para que tengamos vida y vida en abundancia.

Con tu Madre Dolorosa, compañera de este camino de cruz déjanos poder ver el amanecer de una Pascua de Liberación de nuestro pueblo y de los pueblos oprimidos del mundo. Amén.

I ESTACIÓN

JESÚS Y SU FAMILIA SON DESPLAZADOS

Del Santo Evangelio Según San Mateo [Mt. 2, 13-15].

Cuando ya se habían ido, un ángel del Señor se le apareció en sueños a José y le dijo: “Levántate, toma al niño y a su madre, y huye a Egipto. Quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo.”

Así que se levantó cuando todavía era de noche, tomó al niño y a su madre, y partió para Egipto, donde permaneció hasta la muerte de Herodes. De este modo se cumplió lo que el Señor había dicho por medio del profeta: “De Egipto llamé a mi hijo.”.

PALABRA DEL SEÑOR.
GLORIA A TI SEÑOR JESÚS.

Señor Jesús: hoy quiero comenzar a caminar contigo el camino liberador de tu cruz. Tu vida en la Palestina del año I de nuestra era no ha cambiado nada… mi pueblo colombiano encuentra mucha afinidad con tu viacrucis. Miles y miles de familias como la tuya han vivido el desplazamiento, primero nuestros originarios: vinieron por el mar unos hombres blancos procedentes de otro continente y los despojaron de territorio, riquezas, fe, cultura. Luego cinco familias se robaron el dominio de nuestra Patria y establecieron ideologías: roja y azul, despojaron de tierras y vida a muchos hermanos en el siglo pasado. También llegó del Norte… la bestia del imperio, la madre de todos los pecados sociales, para saquear nuestros recursos naturales y mineros despojando a nuestros campesinos, originarios y afrocolombianos, estableciendo modelos políticos mafiosos y criminales dirigidas a quitar, a más de las tierras la dignidad de hijos de Dios, de seres humanos. Una jauría de Herodes nos gobierna. Quieren matar tu Evangelio que es nuestra vida y esperanza ¡Agua viva!.

Señor: desplazan y matan a toda voz que profetiza desde la academia, el periodismo libre, el sindicalismo decente y desde el compromiso político cercano al pueblo. Danos fuerza Señor para tomar nuestras manos, levantarnos en alto y regresar sin miedo a nuestra tierra para sacar de en medio a los Herodes que desplazan y matan nuestro pueblo y entre todos dar paso a la construcción de tu reino. AMÉN.

(Padre Nuestro, Ave María y Gloria.)

TE ADORAMOS OH CRISTO Y TE BENDECIMOS
QUE POR TU SANTA CRUZ NOS LIBERES DEL PECADO SOCIAL.

II ESTACIÓN

JESÚS ES TENTADO POR EL DEMONIO EN EL DESIERTO

Del Santo Evangelio Según San Mateo [Mt. 4, 1-11].

Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo. Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre.
Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan.

Él respondió y dijo: escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.

Entonces el diablo le llevó a la santa ciudad, y le puso sobre la torre del templo, y le dijo:
Si eres Hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está: a sus ángeles mandará acerca de ti, y en sus manos te sostendrán, para que no tropieces con tu pie en piedra.

Jesús le dijo: escrito está también: no tentarás al Señor tu Dios.

Otra vez le llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos,
y le dijo: todo esto te daré, si postrado me adorares.

Entonces Jesús le dijo: vete, Satanás, porque escrito está: al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás.

El diablo entonces le dejó; y he aquí vinieron ángeles y le servían.

PALABRA DEL SEÑOR.
GLORIA A TI SEÑOR JESÚS.

Difícil Señor por tú condición humana vivir esas tentaciones. Oh Jesús, en este relato que hace San Mateo de las tentaciones que viviste en el desierto, nos dice cosas interesantes para la reflexión de este Viacrucis:

PRIMERO: fuiste llevado por el Espíritu al desierto: ese Espíritu que es también el Padre te condujo para moldear tu cuerpo y fortalecer tu espíritu para enfrentarte a la realidad del mundo en el que establecerías tu Reino.

SEGUNDO: el diablo te ofrece comida, alimento para el cuerpo. El hambre es uno de los elementos difíciles para la sobrevivencia del ser humano. El hambre lleva al ser humano a la pérdida de su dignidad, de sus principios y hasta de sus temores. Las estructuras criminales del imperio conducen a los pueblos al hambre para lograr sus propósitos criminales. Que no olviden los verdugos que un pueblo con hambre se levanta contra cualquier régimen que lo somete. Una persona con hambre roba, mata, vende su cuerpo por comida. Bien decía, nuestro amado Papa Francisco, que: “en el mundo los poderosos crean las condiciones de injusticia para el logro de sus propósitos criminales de penetrar y saquear los países”. El derecho sagrado de elegir a nuestros gobernantes tiene esa modalidad… se entregan mercados, lechonas y dinero a cambio de votos, que permiten la llegada de saqueadores al poder (Ya que no de gobernantes) que se roban cuanto pueden del erario público. Venezuela y Cuba son un claro ejemplo: la bestia del Norte somete por bloqueo a esos pueblos para generar levantamientos populares y permitir así el logro de sus más degradantes y criminales propósitos: robar sus riquezas.

TERCERO: el miedo ante la muerte es la segunda tentación del demonio. Con el miedo los poderosos pretenden el logro de sus propósitos. Colombia ha sido manejada sobre la base del miedo. Con el miedo a ser pueblo soberano la fuerza bruta del imperialista español nos invadió y saqueó. “¡Viva el rey! ¡Abajo el mal Gobierno!” gritaban los criollos, el 20 de julio de 1810, en Santa fe de Bogotá; y a tan encendidos vivas al rey es a lo que sin rubor alguno le llaman “Grito de independencia”. Con el miedo a las ideas liberales y metiendo de por medio a ti, los conservadores construyeron una hegemonía en Colombia y así mismo lo hicieron los liberales. Con el miedo al comunismo se sembró odio de hermanos y se dio la unidad de los poderosos de Colombia contra los millones de excluidos. Poderosos que veían en las ideas comunistas un peligro para la fe y el bien particular de sus castas. Hoy, por miedo a volvernos como Venezuela, nos gobierna una estructura criminal que mata al pueblo y saquea lo público. Un cristiano verdadero no tiene miedo a luchar por los derechos de los demás, los suyos y los de la naturaleza.

CUARTO: la riqueza y el poder son las otras tentaciones que tiene el hombre. La ambición de dinero hace que males, como el narcotráfico y la corrupción, destruyan la vida, la esperanza de muchos hermanos en el país y el Continente. Colombia es un vivo retrato de esta realidad cuando la gobiernan estructuras políticas sostenidas con el poder económico del narcotráfico y del saqueo de lo público.
Señor, que tu Espíritu nos ayude a vencer estas tentaciones que nos impiden una verdadera liberación de nuestras vidas y de nuestros pueblos. AMÉN

(Padre Nuestro, Ave María y Gloria.)

TE ADORAMOS OH CRISTO Y TE BENDECIMOS
QUE POR TU SANTA CRUZ NOS LIBERES DEL PECADO SOCIAL.

III ESTACIÓN

JESÚS ASUME SU MISIÓN PROFÉTICA

Del Santo Evangelio Según San Lucas [Luc. 4, 16-22].

Llegó a Nazaret, donde se había criado, y el sábado fue a la sinagoga, como era su costumbre. Se puso de pie para hacer la lectura, y le pasaron el libro del profeta Isaías. Jesús desenrolló el libro y encontró el pasaje donde estaba escrito: El Espíritu del Señor está sobre mí. El me ha ungido para llevar buenas nuevas a los pobres, para anunciar la libertad a los cautivos, y a los ciegos que pronto van a ver, para despedir libres a los oprimidos y proclamar el año de gracia del Señor. Jesús entonces enrolló el libro, lo devolvió al ayudante y se sentó, mientras todos los presentes tenían los ojos fijos en él. Y empezó a decirles: “Hoy les llegan noticias de cómo se cumplen estas palabras proféticas.” Todos lo aprobaban y se quedaban maravillados, mientras esta proclamación de la gracia de Dios salía de sus labios. Y decían: “¡Pensar que es el hijo de José!”.

PALABRA DEL SEÑOR.
GLORIA A TI SEÑOR JESÚS.

Señor Jesús: en esta tercera estación de tu camino de cruz, nos cuenta San Lucas que el sábado fuiste a la Sinagoga. Allí te pidieron leyeras la Palabra y te pasaron este hermoso pasaje del Profeta Isaías que definía desde el Antiguo Testamento la misión liberadora que debías cumplir:

PRIMERO: “El Espíritu del Señor está sobre mi porque me ha ungido” Ungido es ser un Cristo… lo ha revestido de dolor y sufrimiento para un fin liberador. Todo acto liberador lleva consigo dolor.

SEGUNDO: “Me ha enviado a dar la buena noticia a los pobres”. Una buena noticia para los pobres es anunciar la liberación de las condiciones que generan sus propias pobrezas, es reconocer desde el Proyecto del Padre la construcción de condiciones de justicia y equidad para el hombre. Eso Señor ya es el inicio de la liberación.

TERCERO: “para anunciar la libertad a los cautivos” Libertad a quienes se sienten o están cautivos de sus ídolos: el dinero y el poder; dar libertad a los que se encuentran presos del MIEDO, de las conveniencias.

CUARTO: “y a los ciegos que pronto van a ver” Abrir la vista a quienes no quieren ver la realidad de injustica y dolor que oprime a sus hermanos mientras ellos mismos (¡Egoístas!) se encuentran sumidos en el confort de su status quo. Abrir la vista a quienes están cautivos del conformismo en medio de su tragedia, presos del fanatismo ideológico y servilismo politiquero. Son ciegos a la verdad y la realidad de la patria, a su agonía que tiene nombre y origen, tanto como rostro y usufructuarios.
QUINTO: “para despedir libres a los oprimidos”. LIBERACIÓN del conformismo, de nuestra indiferencia, de nuestros miedos. A luchar por un pueblo libre y soberano que permita una vida en dignidad de hijos de Dios a todos y cada uno de los hombres y mujeres.
SEXTO: “Y proclamar el año de gracia del Señor”. El año del Señor no es un tiempo cronológico sino un tiempo eterno de vida y “vida en abundancia”, el mundo fue creado para el gozo de todos y todas.

Señor, ayúdanos a entender que tú no quieres esta sociedad que nuestros miedos e injusticias ha construido… Tú quieres LIBERACIÓN. AMÉN.

(Padre Nuestro, Ave María y Gloria.)

TE ADORAMOS OH CRISTO Y TE BENDECIMOS
QUE POR TU SANTA CRUZ NOS LIBERES DEL PECADO SOCIAL.

IV ESTACIÓN

JESÚS ASUME SU CONDICIÓN PROFÉTICA FRENTE A LAS ESTRUCTURAS RELIGIOSAS Y POLÍTICAS DE SU TIEMPO.

Del Santo Evangelio Según San Lucas [Luc. 12, 49-53].

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: “He venido a prender fuego en el mundo: ¡y ojalá estuviera ya ardiendo! Tengo que pasar por un bautismo, ¡y qué angustia hasta que se cumpla!
¿Pensáis que he venido a traer al mundo paz? No, sino división.
En adelante, una familia de cinco estará dividida: tres contra dos y dos contra tres; estarán divididos: el padre contra el hijo y el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra.”

PALABRA DEL SEÑOR.
GLORIA A TI SEÑOR JESÚS.

Señor ¡Qué incendiario eres! Tu evangelio es definitivamente RE-VOLUCIONARIO es muy de evolución…y de re- evolución. Lo han usado como plataforma obispos, curas monjas, pastores a veces para el bien y otras para sus intereses… es fuego que quema las pretensiones de las ideologías. Es fuego que quema ya porque enciende y aviva los corazones o ya porque busca la ceniza de lo que sobra y oprime al mundo. Es usado por los tiranos y criminales para sus propósitos mezquinos y abyectos. En tu nombre se ha sembrado alegría y esperanza, pero también muerte y dolor. Cuando el profeta Isaías proclamaba que habías sido enviado para dar una buena noticia a los pobres no era más que el inicio de la Revolución del Amor. El derecho al goce del banquete de la vida es cosa de todos y no de unos pocos. Lo público es de todos porque existe gracias a todos. El bien común prevalece sobre el bien particular. La tierra es de todos y sus recursos naturales son para el bien de todos los colombianos. Cuando la voz del Padre CAMILO TORRES se levantó para cuestionar las estructuras corruptas de su tiempo, la sociedad que en Colombia es suciedad, se rasgó las vestiduras y lo señaló de “terrorista” y “facineroso”… Terrorista es “quien domina por el terror” (v. DRAE), quien se sirve del terror para lograr fines políticos ¿Quiénes son los que “supuestamente” han dominado en las urnas infundiendo en las gentes el terror al bien común, al “castrochavismo” y a “volvernos como Venezuela”?. Facineroso (Del lat. facinerōsus) es el “delincuente habitual” (v. DRAE), ¿Quiénes son quienes año tras año y día a día nos roban desde la Casa de Nariño y desde el Congreso de la República? ¿Acaso los políticos y el Estado colombiano (uno de los más corruptos del mundo según Transparencia Internacional) nos roban ocasionalmente y no “habitualmente”? La segunda acepción de facineroso es “Hombre malvado, de perversa condición”… ¿Quién es el hombre que por una política suya fue el responsable de que más de 5.000 jóvenes inocentes fueran asesinados y vestidos de guerrilleros para hacerle creer al país que se estaba ganando la guerra contra las guerrillas? ¿No hay en ello una “perversa condición”? ¡Facinerosos los asesinos que gracias a esos Falsos Positivos cobraron sus “salarios de sangre” , porque en ello hay irrefutablemente una “perversa condición”! Cuando resonaba la voz de Monseñor GERARDO VALENCIA CANO el obispo de los negros de Buenaventura la élites políticas y eclesiásticas lo tildaron de comunista, y un Estado tirano dejo en la impunidad el trágico accidente del avión de Setena (muy posiblemente lo mató el Estado). Cuando el Padre GALLEGO reclamaba justicia social y derechos al trabajo y al pan lo subieron a un helicóptero de la Fuerza Aérea Colombiana y lo arrojaron vivo en el mar Caribe para ser alimento de los tiburones en el norte de nuestro País (Habría que investigar si los “héroes de la patria” que cometieron este crimen se inspiraron en los vuelos de la muerte de la dictadura Argentina o si la dictadura Argentina se inspiró en la “democracia” colombiana… cualquiera que fuere el caso, es gravísimo). Todo Señor por proclamar liberación desde el Evangelio… Señor, que tu Evangelio sea proclamado por hombres y mujeres sin miedo y que todos entendamos que el camino de tu Evangelio pasa por el meridiano de la controversia y del martirio. Que no tengamos miedo, Señor, de ser instrumentos de división en una sociedad enferma del pecado social, porque como dijera el filósofo indio Jiddu Krishnamurti “No es signo de buena salud el estar bien adaptado a una sociedad profundamente enferma”… sí, Señor, eso no es signo de buena salud espiritual… AMÉN.

(Padre Nuestro, Ave María y Gloria.)

TE ADORAMOS OH CRISTO Y TE BENDECIMOS
QUE POR TU SANTA CRUZ NOS LIBERES DEL PECADO SOCIAL.

V ESTACIÓN

JESÚS INICIA SU CAMINO DE SUFRIMIENTO EN EL HUERTO DE LOS OLIVOS.
Del Santo Evangelio Según San Lucas [Luc. 22, 39-53].

Después Jesús salió y se fue, como era su costumbre, al monte de los Olivos, y lo siguieron también sus discípulos. Llegados al lugar, les dijo: «Oren para que no caigan en tentación.» Después se alejó de ellos como a la distancia de un tiro de piedra, y doblando las rodillas oraba con estas palabras: «Padre, si quieres, aparta de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya. Entonces se le apareció un ángel del cielo para animarlo. Entró en agonía y oraba con mayor insistencia. Su sudor se convirtió en gotas de sangre que caían hasta el suelo. Después de orar, se levantó y fue hacia donde estaban los discípulos. Pero los halló dormidos, abatidos por la tristeza.
Les dijo: «¿Ustedes duermen? Levántense y oren para que no caigan en tentación.» Todavía estaba hablando cuando llegó un grupo encabezado por Judas, uno de los Doce. Como se acercó a Jesús para darle un beso, Jesús le dijo: «Judas, ¿con un beso traicionas al Hijo del Hombre?» Los que estaban con Jesús vieron lo que iba a pasar y le preguntaron: «Maestro, ¿sacamos la espada?» Y uno de ellos hirió al servidor del sumo sacerdote cortándole la oreja derecha. Pero Jesús le dijo: «¡Basta ya!» Y tocando la oreja del hombre, lo sanó. Jesús se dirigió después a los que habían venido a prenderlo, a los jefes de los sacerdotes y de la policía del Templo y los ancianos de los judíos y les dijo: «Tal vez buscan a un ladrón, y por eso han venido a detenerme con espadas y palos. ¿Por qué no me detuvieron cuando día tras día estaba entre ustedes en el Templo? Pero ahora reinan las tinieblas, y es la hora de ustedes.»

PALABRA DEL SEÑOR.
GLORIA A TI SEÑOR JESÚS.

Señor: Tú experimentaste la inminencia de la muerte y sentiste esa impotencia humana de esa realidad de vida. Según los relatos evangélicos, fue una tarde y noche, de ese Jueves Santo, de emociones humanas encontradas. La tristeza de ver la miseria humana expresada en el abandono de sus más cercanos amigos, los
Apóstoles. La tristeza que ya reflejaba tu dolor por esta iglesia ministerial. Tus primeros sacerdotes y obispos te dieron la espalda. Esa noche viste la iglesia jerárquica de todos los tiempos. Yo diría: ¿Dios mío, estos son mis ministros?: uno fiel hasta la cruz, un traidor y diez llenos de flojera… ¿qué es esto. ¿No pensarías tú lo mismo? la iglesia está hecha de hombres y mujeres pecadores, sí Señor; pero está llamada a ser levadura en tu pueblo. Me imagino esa noche de la tortura psicológica todo lo que viste pasar… creo que nos viste a cada uno de tus servidores y siempre encontrabas de doce de tus ministros uno fiel, un traidor a tus enseñanzas y diez negociando con el mal el misterio redentor tuyo. Qué pena Señor me da esto. Curas, Obispos, Pastores, muchos perros mudos ante un mundo de injusticia, de desigualdad, y por tanto, sin amor; mientras los bolsillos se llenan de diezmos y ofrendas y se crean castas, y como consecuencia de ello el silencio cómplice de estructuras y modelos políticos injustos.
Señor: te pido perdones mi infidelidad sacerdotal a tu Proyecto, No me dejes ser perro mudo que calla el dolor del pueblo. No permitas que mi ministerio diaconal, presbiteral y episcopal estén al servicio de gobiernos e ideologías que matan el sueño liberador de tu amor. Dame fuerzas para no callar sino gritar LIBERACIÓN. Amén.

(Padre Nuestro, Ave María y Gloria.)

TE ADORAMOS OH CRISTO Y TE BENDECIMOS
QUE POR TU SANTA CRUZ NOS LIBERES DEL PECADO SOCIAL.

VI ESTACIÓN

JESÚS ES PUESTO PRESO Y TORTURADO

Del Santo Evangelio Según San Mateo [Mat. 26, 57-68].

Los que prendieron a Jesús le llevaron ante el Sumo Sacerdote Caifás, donde se habían reunido los escribas y los ancianos. Pedro le iba siguiendo de lejos hasta el palacio del Sumo Sacerdote; y, entrando dentro, se sentó con los criados para ver el final. Los sumos sacerdotes y el Sanedrín entero andaban buscando un falso testimonio contra Jesús con ánimo de darle muerte y no lo encontraron, a pesar de que se presentaron muchos falsos testigos. Al fin se presentaron dos, que dijeron: «Este dijo: Yo puedo destruir el Santuario de Dios, y en tres días edificarlo.» Entonces, se levantó el Sumo Sacerdote y le dijo: «¿No respondes nada? ¿Qué es lo que éstos atestiguan contra ti?» Pero Jesús seguía callado. El Sumo Sacerdote le dijo: «Yo te conjuro por Dios vivo que nos digas si tú eres el Cristo, el Hijo de Dios. Dícele Jesús: «Sí, tú lo has dicho. Y yo os declaro que a partir de ahora veréis al hijo del hombre sentado a la diestra del Poder y venir sobre las nubes del cielo.» Entonces el Sumo Sacerdote rasgó sus vestidos y dijo: «¡Ha blasfemado! ¿Qué necesidad tenemos ya de testigos? Acabáis de oír la blasfemia. ¿Qué os parece?» Respondieron ellos diciendo: «Es reo de muerte.» Entonces se pusieron a escupirle en la cara y a abofetearle; y otros a golpearle, diciendo: «Adivínanos, Cristo. ¿Quién es el que te ha pegado?»

PALABRA DEL SEÑOR.
GLORIA A TI SEÑOR JESÚS.

Cárcel, tortura y muerte; ese es mi Jesús el pan nuestro de la Patria. Las cárceles de Colombia están llenas de injusticia. Aquí tenemos un ente acusatorio llamado Fiscalía al servicio de la criminalidad de corbata; un poder judicial que vende sentencias absolutorias (igual que la Iglesia, en otro tiempo, vendía indulgencias) para las mafias de la clase política y delincuencial del país, una Corte Suprema de Justicia al servicio del capo de esta estructura criminal llamada clase política de derecha que genera impunidad; aquí encontramos “falsos positivos de la justica” para condenar a quienes se levantan en legítimo derecho contra las estructuras criminales del Estado; aquí están las cárceles llenas de héroes de la justicia social mientras que por la casa de Nariño, el Congreso, las Cortes y las brigadas militares y comandos de la policía deambulan libremente algunos asesinos del pueblo , también los que quitan el trabajo, la tierra, los recursos naturales y la vida a quienes desde la mirada tuya buscan construir tu Reino en Colombia. Las cárceles, los batallones y las estaciones de policía, como Instituciones del Poder, son testigos de las torturas a políticos, líderes sindicales, ambientalistas, librepensadores, periodistas, estudiantes, guerrilleros, sacerdotes, religiosas, agentes de pastoral y de todos aquellos que alzan su voz para gritar: “¡Basta ya de tanta injustica, de tanta muerte, de tanto sufrimiento en los campos, pueblos, y barricadas de las ciudades de Colombia!” Todo el que en Colombia levanta su voz contra el régimen es llevado a juicio tortura o muerte.
Señor; la noche del Jueves y Viernes Santo no han cambiado para nada en nuestra Patria; pareciera que el demonio maneja nuestra Patria, la domina, la empobrece mental y físicamente. Hoy en esta estación te pido perdón por mi silencio cómplice en el cual he convertido mi vida, te ruego por los presos políticos que habitan las cárceles de Colombia, por los falsos positivos de la justicia colombiana y por el pecado de muerte de los mandos militares, que siguen disparando contra este sufrido y desangrado pueblo. Ten piedad de quienes ayer y hoy son consecuentes con tu Proyecto de Reino y que están viviendo en cárceles o centros de tortura del Estado y de las mafias. Has Señor que el grito de LIBERACIÓN aliente sus noches de Jueves Santo y no renuncien a trabajar por la vida y la justicia social. AMÉN.
Una oración especial por las Personas Privadas de Libertad, PPL, masacradas por funcionarios del INPEC en estos días, en los Centros Penitenciarios de Colombia. Pudieron haber perdido su libertad, pero nunca su dignidad ni sus Derechos, a quienes el Estado tiene la obligación de respetar y defender. Soñamos y te pedimos por nuestra Patria en Libertad.

(Padre Nuestro, Ave María y Gloria.)

TE ADORAMOS OH CRISTO Y TE BENDECIMOS
QUE POR TU SANTA CRUZ NOS LIBERES DEL PECADO SOCIAL.

VII ESTACIÓN

JESÚS ES JUZGADO POR LAS ESTRUCTURAS RELIGIOSAS Y POLÍTICAS DE SU TIEMPO

Del Santo Evangelio Según San Juan [Jun. 18, 28-40].
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De la casa de Caifás llevan a Jesús al pretorio. Era de madrugada. Ellos no entraron en el pretorio para no contaminarse y poder así comer la Pascua. De la casa de Caifás llevan a Jesús al pretorio. Era de madrugada. Salió entonces Pilato fuera donde ellos y dijo: «¿Qué acusación traéis contra este hombre?» Ellos le respondieron: «Si éste no fuera un malhechor, no te lo habríamos entregado.» Pilato replicó: «Tomadle vosotros y juzgadle según vuestra Ley.» Los judíos replicaron: «Nosotros no podemos dar muerte a nadie». Así se cumpliría lo que había dicho Jesús cuando indicó de qué muerte iba a morir. Entonces Pilato entró de nuevo al pretorio y llamó a Jesús y le dijo: «¿Eres tú el Rey de los judíos?» Respondió Jesús: «¿Dices eso por tu cuenta, o es que otros te lo han dicho de mí?» Pilato respondió: «¿Es que yo soy judío? Tu pueblo y los sumos sacerdotes te han entregado a mí. ¿Qué has hecho?» Respondió Jesús: «Mi Reino no es de este mundo. Si mi Reino fuese de este mundo, mi gente habría combatido para que no fuese entregado a los judíos: pero mi Reino no es de aquí.» Entonces Pilato le dijo: «¿Luego tú eres Rey?» Respondió Jesús: «Sí, como dices, soy Rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha mi voz.» Le dice Pilato: «¿Qué es la verdad?» Y, dicho esto, volvió a salir donde los judíos y les dijo: «Yo no encuentro ningún delito en él. Pero es costumbre entre vosotros que os ponga en libertad a uno por la Pascua. ¿Queréis, pues, que os ponga en libertad al Rey de los judíos?» Ellos volvieron a gritar diciendo: «¡A ése, no; a Barrabás!» Barrabás era un salteador.

PALABRA DEL SEÑOR.
GLORIA A TI SEÑOR JESÚS.

Señor, ese matrimonio entre Estado e Iglesia jerárquica es nefasto para la construcción de tu Reino. No se puede servir a Dios y al diablo al mismo tiempo. En tu tiempo había una estructura religiosa sometida al imperio Romano, que como hoy actuaba por comodidad, privilegios y poder, en macabra alianza. Tú fuiste juzgado por las estructuras religiosas como falso hijo de Dios y por las estructuras del invasor por declararte Rey. Ya esa persecución te había sucedido de pequeño. Miles de niños inocentes, de tu edad fueron asesinados por Herodes en toda tu patria, buscando matarte, porque los Sabios de Oriente, dijeron a Herodes que venían a buscar al rey de los judíos, entonces te constituiste en un peligro para el establecimiento. Proclamar desde el altar la verdad de tu Evangelio, la verdad del hombre, defender la vida, la dignidad de tu pueblo, se constituye en nuestros tiempos motivo de sanciones canónicas, persecuciones de superiores eclesiásticos, muerte de parte de algunas estructuras religiosas contemporáneas. Cuántos hermanos obispos, sacerdotes, diáconos, religiosos, religiosas, laicos, líderes y lideresas sociales, defensores de Derechos Humanos, luchadores populares, estudiantes, mujeres comprometidas con la dignidad de clase, enriquecen el martirologio de tu iglesia y de la sociedad en Colombia y el Continente.
Cuánto dolor no sembró entre los pobres, indígenas, campesinos, afros y en los pueblos del mundo el pontificado de Juan Pablo II con la censura y excomunión a los teólogos, clérigos y religiosos de nuestro Continente por haber hecho una opción por el Jesús Histórico; cuánta radicalización de la injusticia generó la postura del Obispo de Roma, al contribuir al proceso de la perestroika que estableció en el mundo una estructura única de modelo económico y político al servicio del capitalismo y del neoliberalismo generando aumento de las condiciones de miseria y exclusión. Cuánto dolor no te hemos causado, desde las iglesias que decimos anunciar tu Evangelio, Señor, y nos hemos convertido en negociantes de la fe y de lo sagrado. La rebelión, con sus malignos defectos de forma, pareciera ser el único camino de los pueblos de América Latina en procura de lograr liberar nuestros países de la injerencia de la bestia del norte (ESTADOS UNIDOS), en la soberanía y riquezas de nuestros pueblos.
En Colombia, Señor, opera la criminalidad desde el que legisla y hace las leyes para favorecer a los verdaderos terroristas, industriales, ganaderos, banqueros, políticos, magistrados, generales y comandantes de fuerzas armadas y estructuras ligadas al tráfico de drogas ilícitas. También somos conscientes que hay un pueblo invadido por el miedo, la ignorancia, que con su silencio es como pedir la muerte de sus líderes sociales, y a quienes como tú defienden la verdad, la vida y la libertad. Aquí, en Colombia, el pueblo reelige un genocida como presidente, lo vuelve a elegir senador y él se pasea como Pedro por su casa, con más de trescientos prontuarios criminales, una vida al servicio del narcotráfico, de la expropiación de tierras de campesinos, corrupción, masacres. Ese mismo pueblo ignorante hoy sigue gritando, como aquel Viernes Santo, “liberen al bandido”, y a quien se lucha en defensa de la vida, la justicia, que sea crucificado. Señor Jesús, muchos de ese pueblo te sirven en el altar y otros rezan rosarios, andan con la Biblia en sus manos, comulgan como Judas, van a misa o al culto, con la misma actitud arrogante del fariseo, creer que están cumpliendo tu ley. Líbranos señor de esa doble moral AMÉN.

(Padre Nuestro, Ave María y Gloria.)
TE ADORAMOS OH CRISTO Y TE BENDECIMOS
QUE POR TU SANTA CRUZ NOS LIBERES DEL PECADO SOCIAL.

VIII ESTACIÓN

JESÚS ES CONDENADO A MUERTE

Del Santo Evangelio Según San Juan [Jn. 19, 7-16].
Los judíos le replicaron: «Nosotros tenemos una Ley y según esa Ley debe morir, porque se tiene por Hijo de Dios.» Cuando oyó Pilato estas palabras, se atemorizó aún más.
Volvió a entrar en el pretorio y dijo a Jesús: «¿De dónde eres tú?» Pero Jesús no le dio respuesta.
Dícele Pilato: «¿A mí no me hablas? ¿No sabes que tengo poder para soltarte y poder para crucificarte?»
Respondió Jesús: «No tendrías contra mí ningún poder, si no se te hubiera dado de arriba; por eso, el que me ha entregado a ti tiene mayor pecado.» Desde entonces Pilato trataba de librarle. Pero los judíos gritaron: «Si sueltas a ése, no eres amigo del César; todo el que se hace rey se enfrenta al César.» Al oír Pilato estas palabras, hizo salir a Jesús y se sentó en el tribunal, en el lugar llamado Enlosado, en hebreo Gabbatá. Era el día de la Preparación de la Pascua, hacia la hora sexta. Dice Pilato a los judíos: «Aquí tenéis a vuestro Rey.» Ellos gritaron: «¡Fuera, fuera! ¡Crucifícale!» Les dice Pilato: «¿A vuestro Rey voy a crucificar?» Replicaron los sumos sacerdotes: «No tenemos más rey que el César.» Entonces se lo entregó para que fuera crucificado. Tomaron, pues, a Jesús.

PALABRA DEL SEÑOR.
GLORIA A TI SEÑOR JESÚS.

Me imagino Jesús lo que sentiste desde tu realidad humana cuando escuchaste el grito del pueblo alentado por las autoridades religiosas judías que pedían la máxima pena para ti: la crucifixión. Muchos de aquellos que gritaban habían experimentado tu misericordia. Cuántos de los enfermos que habías curado, de los liberados de espíritus inmundos, cuántos del tumulto estaban sumando al veredicto de las estructuras que pedían la máxima pena de muerte por crucifixión. Cuan dura es la lucha por la liberación Señor. Aquellos a quienes el líder social, el cura, la monja, el sindicalista, el líder político, el subversivo de sana lucha, el defensor de derechos humanos, el buen soldado, el buen policía, el buen profesional les ha servido, son los mismos que se suman al grito de muerte para ese agente de tu Evangelio. Ese pueblo, Señor, es el pueblo ciego que dobla su rodilla en tierra ante el doctor, el general, el político, el banquero, el terrateniente, el magistrado y ante el imperio de la bestia del norte, que lo subyuga y oprime. Tú habías dicho que: si el grano de trigo no cae en tierra y muere queda infecundo, pero si muere da mucho fruto. La traición y el abandono de aquellos por los cuales se lucha en la construcción de tu Reino tienen el matiz de la ingratitud y de la infamia, pero es la respuesta de que se está cumpliendo la profecía de Isaías leída por ti en la mañana de aquel Sábado en la Sinagoga de Nazaret. Se está anunciando la Buena Noticia a los pobres. Los fallos injustos contra personas que hacen profetismo en nuestras comunidades significan que tu Reino está llegando a nuestro pueblo.
Te pido en esta Estación, Señor, por nuestro pueblo colombiano, por quienes están sumidos en el engaño y siguen defendiendo esas estructuras criminales, que generan juicios injustos y condenan a los pobres y sus defensores a muerte como la tuya, con tortura física y psicológica. Pero ellos, los condenados injustamente, saben que han sido obreros de tu viña y que han cumplido con su vocación de servicio a los más excluidos de la sociedad. ¡Que Colombia despierte y no grite MUERTE contra el justo, sino vida y vida en abundancia!
Pedimos por los cientos de Líderes y Lideresas sociales masacrados por el sistema de muerte al que el Estado, con su silencio y complicidad, no dejan de masacrar. AMÉN.

(Padre Nuestro, Ave María y Gloria.)

TE ADORAMOS OH CRISTO Y TE BENDECIMOS
QUE POR TU SANTA CRUZ NOS LIBERES DEL PECADO SOCIAL.

IX ESTACIÓN

JESÚS CARGA SU CRUZ CAMINO DEL CALVARIO

Del Santo Evangelio Según San Juan [Jun.19, 17-22].

Jesús cargando con su cruz, salió hacia el lugar llamado Calvario, que en hebreo se llama Gólgota, y allí le crucificaron y con él a otros dos, uno a cada lado, y Jesús en medio.
Pilato redactó también una inscripción y la puso sobre la cruz. Lo escrito era: «Jesús el Nazareno, el Rey de los judíos.»
Esta inscripción la leyeron muchos judíos, porque el lugar donde había sido crucificado Jesús estaba cerca de la ciudad; y estaba escrita en hebreo, latín y griego. Los sumos sacerdotes de los judíos dijeron a Pilato: «No escribas: “El Rey de los judíos”, sino: “Este ha dicho: Yo soy Rey de los judíos”.» Pilato respondió: «Lo que he escrito, lo he escrito.»

PALABRA DEL SEÑOR.
GLORIA A TI SEÑOR JESÚS.

Señor: nuestro pueblo de América Latina carga sobre sus hombros un peso de dolor, explotación y miseria, hace que su caminar a la liberación y a su propia pascua se vuelva difícil, casi se convierta en una negación. Es común oír a la gente caer en el desánimo… “esto no lo cambia nadie”, “todos son iguales” (casi lo mismo dicen los analfabetas acerca de los libros), “este país dejémoslo en manos de Dios porque todos los políticos son iguales” como si fuera culpa de Dios el mundo de injusticia y desigualdad que hemos ayudado a construir en contubernio con esas estructuras políticas y económicas aliadas con la bestia del norte.
Los grandes males de nuestra Patria están cifrados en el altísimo grado de desigualdad que permite un peso mayor de cruz en los hombros del pueblo, esto les impide a nuestros pueblos gritar ¡Liberación!
Ayúdanos Señor a llevar nuestra cruz con ansia de resurrección, con deseo de liberación del conformismo que nos subyuga y mata. AMÉN

(Padre Nuestro, Ave María y Gloria.)

TE ADORAMOS OH CRISTO Y TE BENDECIMOS
QUE POR TU SANTA CRUZ NOS LIBERES DEL PECADO SOCIAL.

X ESTACIÓN

JESÚS ES AYUDADO POR SIMÓN DE CIRENE A LLEVAR LA CRUZ

Del Santo Evangelio Según San Lucas [Luc.23, 26].

“Cuando le llevaban, echaron mano de un cierto Simón de Cirene, que venía del campo, y le cargaron la cruz para que la llevara detrás de Jesús.”

PALABRA DEL SEÑOR.
GLORIA A TI SEÑOR JESÚS.

Desde el principio de la revelación hemos conocido que Dios hace todo con el hombre y para el hombre.
Dios se valió de Abraham para formar y constituir su pueblo.
Dios necesitó de Moisés para liberar a su pueblo de la esclavitud del Faraón.
Dios se valió de los profetas para anunciar la liberación, enderezar el camino de ellos y dar figura a la Nueva Alianza sellada con Jesús.
Dios se valió de una Campesina desconocida de Nazaret para hacerla Madre de su hijo Jesús.
Dios, en la persona de su Hijo Jesucristo, se valió de doce hombres (los hizo sus primeros servidores y pastores) para construir sobre esas doce columnas un nuevo estilo de vida para su pueblo: ¡El amor!
Dios se sigue valiendo, en nuestros tiempos, de los sucesores de esos apóstoles, llama a hombres y mujeres a vivir el servicio de confirmar en la fe a todos sus hermanos y los hace IGLESIA, comunidad de fe y amor.
Ahora, en el camino final de su vida, cuando su realidad humana le hace perder la capacidad de movilidad, un hombre, Simón (oriundo de la región de Cirene) que había ido a ver el espectáculo de tres condenados a morir crucificados, camino de Jerusalén al calvario, es obligado a ayudarle a Jesús a llevar su cruz.
Los sucesos del jueves en la ultima cena (en la casa de Marcos) donde experimentó el dolor de la traición, el episodio del prendimiento en Getsemaní y la tortura física en el pretorio, hacen que sus fuerzas físicas se mengüen al mínimo, corre el riesgo de morir en el camino sin poderse vivir el “espectáculo” de su muerte, según el querer de las estructuras religiosas judías de su tiempo.
En nuestras vidas hemos tenido muchos Simones de Cirene que nos han ayudado a caminar en nuestro construir un proyecto de vida, sería innumerable mencionar cada una, la cantidad de personas que en un momento han tomado nuestras dificultades y problemas y nos han ayudado a solucionar las deficiencias materiales, emocionales, afectivas y espirituales. La caridad, la lucha por la reivindicación de condiciones de equidad, justica, la ciencia, la tecnología (cuando están pensadas en el bien común y no en la destrucción ni la sola ambición) son entre muchas acciones expresiones concretas de ayudarle a Dios en la construcción de su Reino entre nosotros.
Nunca nos neguemos a servir a nuestros hermanos, sobre todo, en erradicar del mundo las condiciones de exclusión, carencia y discriminación que hacen más duro el caminar por la vida de tantos pueblos y personas en el mundo.
Ayúdanos Señor a no tener miedo ni cansancio para ser Simón de Cirene en el mundo de hoy, ayudarte a cargar las cargas que llevas sobre tus hombros, las cargas de cada ser humano o ser vivo que sufre. AMÉN

(Padre Nuestro, Ave María y Gloria.)

TE ADORAMOS OH CRISTO Y TE BENDECIMOS
QUE POR TU SANTA CRUZ NOS LIBERES DEL PECADO SOCIAL.

XI ESTACIÓN
JESÚS ENCUENTRA A LAS MUJERES DE JERUSALÉN

Del Santo Evangelio Según San Lucas [Luc. 23, 27-31].

Le seguía una gran multitud del pueblo y mujeres que se dolían y se lamentaban por él.
Jesús, volviéndose a ellas, dijo: «Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí; llorad más bien por vosotras y por vuestros hijos.
Porque llegarán días en que se dirá: ¡Dichosas las entrañas que no engendraron y los pechos que no criaron!
Entonces se pondrán a decir a los montes: ¡Caed sobre nosotros!
Y a las colinas: ¡Cubridnos! Porque si en el leño verde hacen esto, en el seco ¿qué se hará?»

PALABRA DEL SEÑOR.
GLORIA A TI SEÑOR JESÚS.

La mujer es ternura de Dios. La mujer es el rostro de la misericordia. La mujer es compasión. La historia del cristianismo está llena de mujeres que desde María, la Nazarena, nos enseñan la preocupación por los más débiles y los que sufren. En todas las culturas, religiones e ideologías, la mujer deja ver esa faceta de misericordia y caridad. La historia de estos dos milenios está llena de mujeres valientes que luchan por la liberación de los pueblos. Imposible llenar estas páginas de sus nombres porque tendríamos que decir con San Juan “no cabrían en el mundo los libros”. Mujeres cercanas a nuestro tiempo como : Luisa de Marillac, quien con Vicente de Paúl leyó para el mundo el Evangelio de Jesús, hasta entender que en cada excluido de la sociedad está la persona del mismo Jesucristo, que organizo las caridades; la mujer valiente Sor Rosalía Raundu que alienta a Federico Ozonan y sus compañeros universitarios a una revolución desde el Evangelio y a promover una nueva mirada de la iglesia hacia las condiciones que originan la pobreza e injusticia social de su tiempo y nace la doctrina Social de la iglesia; Agnes Gonxha Bojaxhiu, más conocida como “Teresa de Calcuta”, servidora de los pobres en las calles de la India, y así como ellas un sin número de mujeres, desde la fábrica, la política, la academia, la vida religiosa y laical, las lideresas sociales entre otras tantas mujeres en las diferentes realidades y disciplinas de la sociedad mundial. Todas ellas son mujeres que expresan la ternura de Dios.
Señor, bendice y cuida a todas las mujeres que en el mundo siembran verdadero amor (tu mandato), justicia (tu impronta), esperanza, vida y liberación. Te pedimos por cada una de nuestras compañeras lideresas del campo y la ciudad, las de la fábrica, las estudiantes y profesionales, las que con su actitud de vida, siguen sufriendo los estragos del sistema y hoy se hallan privadas de sus libertades, por ellas, dignas y valientes, que nos sigan mostrando y dando el rostro tierno de Dios. Te pedimos las cuides de toda violencia patriarcal. AMÉN.

(Padre Nuestro, Ave María y Gloria.)

TE ADORAMOS OH CRISTO Y TE BENDECIMOS.
QUE POR TU SANTA CRUZ NOS LIBERES DEL PECADO SOCIAL.

XII ESTACIÓN

JESÚS ES CRUCIFICADO
Del Santo Evangelio Según San Juan [Jn. 19-18].

“Y allí le crucificaron y con Él a otros dos, uno a cada lado, y Jesús en medio.”

PALABRA DEL SEÑOR.
GLORIA A TI SEÑOR JESÚS.

La crucifixión era el método más doloroso, dantesco y oprobioso usado por el Imperio Romano, se aplicaba a condenados que habían cometido delitos de la mayor gravedad. Era usado para los grandes y peligrosos criminales, a quienes subvertían el orden establecido. Era una manera inhumana que hacia generar en el ajusticiado una muerte lenta que podía demorar horas. A Jesús se le condena a morir de esta manera, se le condena como a un subversivo de la época, se opuso a la clase religiosa y al Imperio Romano. Quiso compartir con su pueblo sufriente toda su angustia y dolor, incluso la peor manera de morir: la cruz, como acto de Amor Eficaz.
Hoy, Señor, el pueblo de Colombia sufre su propia crucifixión. Se crean políticas e ideologías que sumergen a nuestro país pobre en un estado de esclavitud y crucifixión por parte de estructuras, como son: la bestia del norte, el Banco Mundial, los grupos económicos y empresariales, que crucifican nuestro pueblo, llevándolo a vivir unas condiciones de miseria, exclusión y degradación que matan lentamente la vida, acabando con las esperanzas de millones y millones de hombres y mujeres de nuestra crucificada y ensangrentada Colombia.
En todos los niveles de las organizaciones de Estado, el imperio que domina, los gobiernos se manifiestan sumisos a esas políticas imperialistas, legislan en lo nacional, regional y local, para afianzar las crucifixiones de nuestros pueblos. Cada ley injusta que aprueba y promulga el Congreso (y el Legislativo en lo regional y local), cada decreto injusto que firma el Presidente (y el Ejecutivo en lo regional y local) y cada sentencia injusta de las Cortes, los Tribunales y los Jueces, son un perverso e indolente golpe de martillo que hunde dolorosamente los clavos de la injusticia, en el ultrajado cuerpo de tu pueblo, oh Señor. ¡Que se sepan esos verdugos: es con acciones sanguinarias que nos siguen sujetando a la cruz! ¡No más asesinatos de lideresas y líderes sociales!. Ser líder social No es Un Delito.
También se crean métodos de crucifixión para matar lentamente a los más débiles de la sociedad: la mujer es una víctima de crucifixión en el mundo de hoy, paremos los femicidios. Los hermanos y hermanas de orientación sexual diferente al estereotipo de las sociedades; los grupos religiosos, los grupos y espiritualidades ancestrales (indígenas); las etnias, entre otros. ¿Qué decir de la crucifixión que viven los más indefensos entre todos: los que no tienen voz para gritar (y sin embargo, según testimonios de muchos abortistas testigos, en los rostros de las cabezas extraídas de esos niños, se ve la inconfundible expresión del grito), los que no tienen modo de correr y defenderse, los no nacidos ejecutados en los vientres sus madres, sepultados con la basura de los desechos hospitalarios.
Señor, dame las fuerzas necesarias para contribuir a la erradicación las nuevas crucifixiones de la sociedad de hoy que ya no generan horas de agonía de sus víctimas sino años y aún siglos. Que no sienta miedo de ser crucificado en la lucha, para que tú no vivas en ellos el dolor y la tortura de morir de hambre, sin agua, sin techo, educación, salud, trabajo y condiciones dignas de vida. AMÉN.

(Padre Nuestro, Ave María y Gloria.)

TE ADORAMOS OH CRISTO Y TE BENDECIMOS
QUE POR TU SANTA CRUZ NOS LIBERES DEL PECADO SOCIAL.

XIII ESTACIÓN

JESÚS EN LA CRUZ ENTREGA A MARÍA SU MADRE, COMO MADRE DE TODA LA HUMANIDAD

Del Santo Evangelio Según San Juan [Jn. 19, 25-27].

Junto a la cruz de Jesús estaban su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Cleofás, y María Magdalena. Jesús, viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dice a su madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo.» Luego dice al discípulo: «Ahí tienes a tu madre.» Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa.

PALABRA DEL SEÑOR.
GLORIA A TI SEÑOR JESÚS.

Madre: mujer que ha dado vida. Hay madres que no son productoras de vida en la concepción, pueden ser hombres o mujeres que hacen de una criatura humana su propio hijo, trasmiten vida, alegría y esperanza. Madre es aquel o aquella que esta con el más débil ayudando a su realización de ser humano en dignidad.
Dios enaltece la maternidad y los cuidados de su progenitora: una campesina hija de campesinos de Nazaret llamada María. Ella lo cuidó antes de nacer, lo amamantó, lo cobijó y protegió, le enseñó a caminar, le enseñó los principios del amor a Dios y el amor a los seres vivos, los valores de su sociedad judaica y estuvo cerca de Él acompañando la misión redentora hasta el momento mismo de la entrega.
Otro personaje inherente al momento mismo de esta escena es el a
Apóstol Juan, el único de los doce que, a pesar de su juventud, asumió sin miedo y lealtad su condición de seguidor del Nazareno.
En esta escena Jesús entrega en la persona de Juan una madre para todos los hombres y mujeres, desde Eva hasta el fin de los tiempos, y el Apóstol asume para sí el cuidado de esa nueva Madre y la lleva con él a su casa. Dicen los relatos de la tradición que María murió en casa de Juan y cuidada por él.
La figura de la madre y en ella la de la mujer, en medio de una sociedad que la excluye y la hace menos que el varón, en un grito de la cruz por la liberación de la mujer. Cuánto dolor no sufren las mujeres excluidas, maltratadas, abandonadas, víctimas de feminicidio, usadas como objeto sexual, violadas. En todos los ámbitos de la sociedad incluyendo las estructuras de Iglesia la mujer ha sido discriminada. No se entiende cómo si la sangre derramada en la cruz por Jesús es la sangre que lavó el pecado del hombre y nos redimió ¿Por qué en algunas estructuras de la iglesia se le niega a la mujer partir, bendecir y consagrar el pan y el vino; es decir: ser sacerdote? Jesús desde la cruz dignifica la condición de la mujer de todos los tiempos. En María se nos da como la primera EVANGELIZADORA (“Hagan todo lo que Jesús les diga” [Jn. 2,5]) e INTERCESORA (“Hijo, se les acabo el vino” [Jn.2,3)); desde allí, nada más desde allí, debemos ver a nuestras mujeres como predilectas de Dios.
Señor, ayuda a nuestra sociedad de hoy a mirar en cada una de nuestras mujeres a María tu madre (y desde el Calvario Madre nuestra), a mirarlas con el amor y el cuidado, respetándolas y devolviéndoles su dignidad. AMÉN.

(Padre Nuestro, Ave María y Gloria.)

TE ADORAMOS OH CRISTO Y TE BENDECIMOS
QUE POR TU SANTA CRUZ NOS LIBERES DEL PECADO SOCIAL.

XIV ESTACIÓN

JESÚS MUERE EN LA CRUZ

Del Santo Evangelio Según San Juan [Jn. 19, 28-30]).

Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba cumplido, para que también se cumpliera la Escritura, dice: «Tengo sed.»
Había allí una vasija llena de vinagre. Sujetaron a una rama de hisopo una esponja empapada en vinagre y se la acercaron a la boca.
Cuando tomó Jesús el vinagre, dijo: «Todo está cumplido.» E inclinando la cabeza entregó el espíritu.

PALABRA DEL SEÑOR.
GLORIA A TI SEÑOR JESÚS.

Morir es algo connatural, es decir: algo “Propio o conforme a la naturaleza del ser viviente” (DRAE). Desde el momento de nacer sabemos que vamos también a morir. Pero nadie tiene que tomarse el derecho de acabar con la vida bajo ninguna circunstancia ni por ningún motivo. Sea quien sea el ser vivo, tiene derecho a morir de manera natural. Nadie tiene derecho a impedir que esa persona no escriba el evangelio de su vida, es decir que no tenga oportunidad de dejar huellas de esperanza en la sociedad que vive.
Ningún poder humano, ninguna estructura económica, política religiosa y absolutamente ninguno de los seres vivos podemos tomarnos el derecho de cortar la vida de otra persona. Tanto la pena de muerte implantada en algunos países por los gobiernos para matar a personas que han infringido las leyes y normas, como la pena de muerte impuesta por las fuerzas de la insurrección o estructuras criminales del bajo mundo del hampa, tienen de facto poder sobre la vida de las demás personas o seres vivos, pero el suyo, no es un poder legítimo. Las sociedades que implantan la pena de muerte con el pretexto de combatir la criminalidad, a través de ella están institucionalizando y legalizando el crimen. Implantar la pena de muerte para atajar la degradación social, no es otra cosa que instituir la degradación. No se matan a hombres y mujeres. No se matan los animales, no se matan las fuentes de agua, los bosques, el aire… nada ni nadie puede cortar la vida en su proceso natural hasta la muerte natural.
Colombia vive una situación de muerte. La sumisión del régimen al modelo capitalista, impuesto por el imperio de la bestia del norte, genera las condiciones de conflicto social que degeneran la vida de los seres vivos de la Patria, provocan el desarrollo de estructuras de defensa y hacen que estas mismas organizaciones también sean generadoras de muerte. La guerrilla en Colombia es la expresión misma de su concepción, no es la que provoca la muerte, es el resultado de las políticas de injusticia, corrupción, implementadas por las castas políticas dominantes al servicio del imperio. Aún así tampoco es licito matar; pero si es legítima la insurrección de los pueblos contra aquellas situaciones (y sus agentes) que generan la muerte de nuestros pueblos: el pecado social; esta insurrección se debe hacer no con las armas sino con la creación de conciencia y educación política en el pueblo. La guerra solo favorece al imperio y sus aliados productores de armas, a ciertos políticos y sus familias que han vivido y creado su riqueza sobre la base de la muerte de muchos campesinos, indígenas y afros por arrebatar sus tierras, sus derechos, menoscabar su capacidad de ser constructores de esperanza.
Señor, ante la cultura de muerte creada en Colombia por las estructuras de partidos, grupos económicos y sectores ligados al crimen organizado, te pedimos que nos des la fuerza de los profetas para gritar LIBERACIÓN, sin miedo a la muerte. Que cuando combatamos el pecado social para establecer la sociedad del amor, no tengamos miedo alguno de profetizar y acompañar con todas nuestras fuerzas al pueblo. Que todos, incluyendo los gestores y ejecutores de esas condiciones de muerte, podamos terminar nuestra vida por el proceso natural; que no tengamos miedo alguno porque tú estas con nosotros. AMÉN

(Padre Nuestro, Ave María y Gloria.)

TE ADORAMOS OH CRISTO Y TE BENDECIMOS
QUE POR TU SANTA CRUZ NOS LIBERES DEL PECADO SOCIAL.

XV ESTACIÓN

JESÚS RESUCITA DE ENTRE LOS MUERTOS

Del Santo Evangelio Según San Mateo [Mt. 28, 1-15].

Pasado el día de reposo, al amanecer del primer día de la semana, vinieron María Magdalena y la otra María, a ver el sepulcro.
Y hubo un gran terremoto; porque un ángel del Señor, descendiendo del cielo y llegando, removió la piedra, y se sentó sobre ella. Su aspecto era como un relámpago, y su vestido blanco como la nieve. Y de miedo de él los guardas temblaron y se quedaron como muertos. Mas el ángel, respondiendo, dijo a las mujeres: No temáis vosotras; porque yo sé que buscáis a Jesús, el que fue crucificado. No está aquí, pues ha resucitado, como dijo. Venid, ved el lugar donde fue puesto el Señor. E id pronto y decid a sus discípulos que ha resucitado de los muertos, y he aquí va delante de vosotros a Galilea; allí le veréis. He aquí, os lo he dicho. Entonces ellas, saliendo del sepulcro con temor y gran gozo, fueron corriendo a dar las nuevas a sus discípulos. Y mientras iban a dar las nuevas a los discípulos, he aquí, Jesús les salió al encuentro diciendo: ¡Salve! Y ellas, acercándose, abrazaron sus pies, y le adoraron. Entonces Jesús les dijo: No temáis; id, dad las nuevas a mis hermanos, para que vayan a Galilea, y allí me verán.
Mientras ellas iban, he aquí unos de la guardia fueron a la ciudad, y dieron aviso a los principales sacerdotes de todas las cosas que habían acontecido. Y reunidos con los ancianos, y habido consejo, dieron mucho dinero a los soldados, diciendo: –Decid vosotros: Sus discípulos vinieron de noche, y lo hurtaron, estando nosotros dormidos.
Y si esto lo oyere el gobernador, nosotros le persuadiremos, y os pondremos a salvo. Y ellos, tomando el dinero, hicieron como se les había instruido. Este dicho se ha divulgado entre los judíos hasta el día de hoy.

PALABRA DEL SEÑOR.
GLORIA A TI SEÑOR JESÚS.

Todo camino de dolor termina en alegría si con nosotros ha caminado la cruz y la esperanza. Jesús ha Resucitado. Su vida, camino de cruz, como la vida de nuestros pueblos de América Latina, tendrán algún día su Resurrección. Es necesario acompañarnos de la esperanza y del deseo de lucha libertaria de todos esos pecados sociales que llamó San Pablo VI y que son estructuras creadas por hombres que impiden la llegada del Reino de Cristo a nuestros pueblos. ¡Avaros y tiranos: temed porque no solo estáis ultrajando a vuestros hermanos, sino porque además estáis obstaculizando la obra de Dios! Ese es el temor de ellos, que Cristo reine entre nosotros, ese temor y ese impedimento, revelan la verdadera naturaleza de su orden como un orden del mal y de las tinieblas. Nada más revolucionario que el Evangelio: un arma que mata el afán del demonio de destruir el Proyecto de Dios, y que ahora es vencido (ese afán macabro) por la vida. Resucitar es vivir, pero vivir en Plenitud y con Dignidad. Resucitado Jesús ya nada ni nadie podrá conducirlo por caminos de dolor y muerte. Resucitados nuestros pueblos ya nada ni nadie podrán subyugarlos, saquearlos, oprimirlos, perseguirlos o asesinarlos porque estaremos revestidos del poder y de la gloria de aquel que por nosotros lo dio todo en locura de cruz, locura de Amor Eficaz.
Señor Resucitado y Resucitador: resucita en mi corazón, abre mi entendimiento para que en mi camino de cruz tenga esperanza y luche por la construcción y reconstrucción de todo aquello que los poderes del mal me han llevado a mi propia muerte. Dame fuerzas y alegría para ser también resucitado de mis ambiciones e intereses y muera en mi todo lo que me impide ser verdaderamente hijo tuyo. Porque el que no vive para luchar, tampoco sirve para resucitar. Amén.

(Padre Nuestro, Ave María y Gloria.)

TE ADORAMOS OH CRISTO Y TE BENDECIMOS
QUE POR TU SANTA CRUZ NOS LIBERES DEL PECADO SOCIAL.