«NO ODIE, NI SE ENOJE: SEA FELIZ Y SEAMOS ETERNAMENTE AMANTES»

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Pues si llega a esa barbarie de odiar u enojarse se desgasta innecesariamente, y para evitarlo tenga en cuenta lo expresado en esta síntesis que expongo con todo respeto.

Todo ser humano tiene Derecho a optar política, ideológica y filosóficamente con su libertad de conciencia.

Nadie debe ser estigmatizado como disidente, ni desertor de nadie, pues entonces todo el mundo sería disidente y desertor del otro.

Débese entender mejor para su bienestar material y espiritual que somos una unidad dialéctica en eternas contradicciones para irlas resolviendo o transformando para el progreso de la humanidad, viviendo sin tiranía y en dignidad, es decir, ejerciendo los Derechos Universales a cabalidad.

Tampoco, por favor, obedezca lo que vaya contra los Derechos y contra la conciencia humanista. Sepa que puede objetar en conciencia y desobedecer inteligentemente.

Nadie debe ser considerado enemigo de alguien, somos amantes contradictores antagónicos o contradictores no antagónicos.

Para los revolucionarios de lo que se trata como decíamos juntos con los camaradas Jacobo Arenas, Hernando González Acosta y mi padre David Sterling estudiando el materialismo científico y encumbrados en la cordillera andina colombiana a inicios de los años sesenta era: el paradigma luminoso de los comunistas es el socialismo, y mientras lo conquistamos debemos en el trasegar de espinas y flores ir descubriendo contradicciones concretas, saber aplicar la hermenéutica correcta materialista concreta desechando las artificiales y lograr transformarlas en pro de la vida, de los Derechos y de la Humanidad.

Pues el ODIO es antípoda a la libertad, a la Vida Digna y a los Derechos conquistados por la humanidad, y tanto ese odio y enojo PUEDEN SER REVERTIDO de múltiples formas no deseadas por la vida.

Usted no tiene odiantes sino contradictores para confrontar civilizadamente, usted, como yo sólo tenemos amantes.

Dedíquese a luchar y transformar al mundo individual y colectivamente, es decir transformar a la naturaleza, a la sociedad y al pensamiento, que son sus tareas mientras vive físicamente.

Athemay Sterling, Consejero de Paz