LA VERDAD SOBRE LAS MENTIRAS DEL VOTO EN BLANCO EN LOS MEDIOS DE DESINFORMACION

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Bogotá Marzo 4 de 2014

Señor

Director Diario el Tiempo (REDACCIÓN EL TIEMPO.COM)

Ciudad

Ref: Solicitud de rectificación.

 

LA VERDAD SOBRE LAS MENTIRAS DEL VOTO EN BLANCO EN LOS MEDIOS DE DESINFORMACION

Muchos medios masivos de comunicación, la politiquería que quiere elegirse y reelegirse y algunos funcionarios de las tres ramas del poder público, han hecho un frente común contra un derecho fundamental de los colombianos a no elegir mal o lo que es lo mismo, a elegir bien votando en blanco. En una estrategia sincronizada y dual, primero para ignorarlo y ahora para calumniarlo. Son muchos los temas jurídicos y políticos que se pueden debatir alrededor del voto en blanco; pero por la brevedad y por ser el fundamental sólo voy a referirme a que el en que ustedes me mencionan y sobre el cual coinciden las personas consultadas por ustedes y el registrador nacional del Estado civil, en el artículo intitulado “verdades detrás del voto en blanco”, del cual aparece como responsable la redacción del tiempo el día de hoy 4 de marzo.

Quienes defendemos el voto en blanco, afirmamos que para que el voto en blanco, pueda barrer a la clase política, en sólo dos días, el 9 de marzo y el 25 de mayo, sólo necesita un voto válido demás, que las otras opciones políticas; esto es, mayoría simple como lo quiso el constituyente del 2009. La prueba de nuestra afirmación, son documentos públicos, las gacetas del Congreso, donde constan la voluntad del constituyente del 2009 de acabar la mayoría absoluta, de establecer la mayoría simple, de darle al voto en blanco el mismo trato que se le da a los otros candidatos, y de convertirlo en una sanción contra las formas de corrupción. Como ustedes y los expertos en derecho constitucional consultados por ustedes saben, todo acto legislativo en Colombia requiere ocho debates y en este caso en particular tuvo 10, ya que fue necesario conciliar al final de la primera y de la segunda vuelta. Desde el primer debate, que fue en la cámara de representantes, apareció la voluntad expresa del constituyente de acabar la mayoría absoluta (mitad +1 de los votos válidos), y establecer la mayoría simple (un voto válido demás); así consta y ustedes pueden verificarlo si yo miento o mienten quienes afirman lo contrario, en la GACETA DEL CONGRESO 674 de 2008 (01/10/2008), informe de ponencia primer debate proyecto acto legislativo 106 de 2008 cámara: “VI. Pliego de modificaciones: artículos nuevos a) voto en blanco (artículo 14)… “En coherencia con otros apartes de esta reforma, se propone que al voto en blanco se exija una mayoría simple para tener plenos efectos. Esta propuesta, sería un paso importante en la consolidación de la expresión de la voluntad popular, toda vez que se convertiría en una sanción ciudadana, clara y directa, contra las formas de corrupción, uso indebido del principio de representación, e inconformismo generalizado frente a las opciones que le presenten.” (Subrayas e itálica nuestra). Esta voluntad, de acabar la mayoría solutos y establecer la mayoría simple, se mantuvo durante los 10 debates que tuvo el acto legislativo. El texto actual, de la constitución, apareció en el quinto debate, esto es en la segunda vuelta, en la Comisión primera de la Cámara, tal como consta en la GACETA DEL CONGRESO 227 de 2009 (22/04/2009), IV. Consideraciones al proyecto “Algunos de estas reformas requieren especial atención por la necesidad de realizarle ajustes, estas son:

“8. Otro punto importante en la reforma tiene que ver con el voto en blanco (artículo 258 C.P.). La obligatoriedad de repetir elecciones por una sola vez cuando este obtiene mayoría absoluta es modificada por mayoría simple. Lo que significa un gran avance para la democracia al convertirlo en una alternativa real para quienes no están convencidos con las propuestas de los candidatos para las diferentes corporaciones y quieren ejercer su derecho al voto.

Proponemos mejorar, la redacción de la disposición, de la siguiente forma:Deberá repetirse por una sola vez la votación para elegir miembros de una corporación pública, gobernador, alcalde o la primera vuelta en las elecciones presidenciales, cuando del total de los votos válidos, los votos en blanco constituyan mayoría. Tratándose de elecciones unipersonales no podrán presentarse los mismos candidatos, mientras que en las de corporaciones públicas no se podrán presentar a las nuevas elecciones las listas” (subraya nuestra). Esta misma voluntad y texto se mantuvo durante todos los debates siguientes.

No sobra agregar que el artículo 9 del acto legislativo 1 de 2009, está vivito y coleando (en términos jurídicos, vigente y válido), pues  no ha sido sometido a control de constitucionalidad, ni por vicios de procedimiento (y no puede serlo ahora, ya que la acción de inconstitucionalidad, por esta causa, ya se encuentra prescrita, pues la propia constitución en el numeral 3 del artículo 242 establece que estas acciones caducan en el término de un año, contado desde la publicación del respectivo acto; término que ya venció) ni a la luz de la tesis de sustitución de la constitución, por que el reemplazo de la mayoría absoluta, por la mayoría simple, no puede sustituir jamás a la constitución. En conclusión se encuentra válido y vigente tal como lo estableció el constituyente delegado esto es con mayoría simple.

No se puede confundir, el control de constitucionalidad sobre una ley, que fue lo que hizo la corte constitucional, con el control de constitucionalidad sobre una norma constitucional y en este caso sobre un acto legislativo, que son dos cosas completamente distintas. La inconstitucionalidad de una ley no conlleva ni puede conllevar la inconstitucionalidad de una norma constitucional entre otras razones porque la inconstitucionalidad de una ley no afecta a una norma constitucional, porque es una norma de inferior jerarquía.

Queda entonces demostrada, con documentos públicos, mi afirmación y la voluntad del constituyente del 2009 de acabar la mayoría absoluta, de establecer la mayoría simple, de darle al voto en blanco el mismo trato que se le da a los otros candidatos, y de convertirlo en una sanción contra las formas de corrupción. Quienes defendemos el voto en blanco, no estamos proponiendo entonces, que se le tuerza el pescuezo la constitución, para que se nos dé el derecho de derrotar con un sólo voto válido de más, a la politiquería, con todo lo que ella representa de corrupción, explotación y falta de independencia ante poderes extranjeros; sólo pedimos que no se nos robe ese derecho fundamental; y quienes defendemos ese derecho, no lo defendemos sólo para nosotros, sino también para los 33 millones de colombianos, incluidos aquellos que hoy se oponen al voto en blanco con el propósito encubierto de conservar unos privilegios personales, políticos y económicos y sociales. Paradójicamente, sacrifican los derechos del pueblo colombiano para conservar sus privilegios. Y sacrifican no sólo el derecho fundamental a no elegir mal, sino también los derechos fundamentales de pensamiento, expresión y opinión, la de informar y a su vez recibir información veraz e imparcial; el derecho fundamental a la dignidad humana; a la igualdad y a la paz. Paz con justicia social que construiremos una vez los hayamos barrido, junto con sus vicios, con la revolución pacífica del voto en blanco, en sólo dos días, el 9 de marzo y el 25 de mayo. Como dijo Goethe en su poema Labrador: «Pero sus estridentes ladridos / sólo son señal de que cabalgamos».

Espero, que esta verdad sobre las mentiras del voto en blanco, que es una rectificación a la información donde se me menciona, donde aparezco como si le estuviera mintiendo la opinión pública, aparezca en el mismo espacio y en condiciones de igualdad como lo exige la ley de prensa, antes del 9 de marzo, con el fin de que no se vulnere mi derecho y el de 33 millones de colombianos a recibir información veraz e imparcial como lo establece el artículo 20 de la constitución política, que es aplicable a los medios de comunicación.

 

Jaime Araujo Renteria