HAY QUE PASAR DE LOS SÍMBOLOS Y GESTOS HUMANITARIOS A LA REALIDAD CONCRETA CON LAS VÍCTIMAS Y EL PUEBLO EN TERRITORIO COLOMBIANO

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Por Athemay Sterling Acosta 
Abogado Defensor de los Derechos 
Víctima del Terrorismo de Estado colombiano.

Diciembre 14 de 2015

Como víctima del terrorismo de Estado siempre impulso y defiendo los Diálogos de Paz en la Habana entre las Farc Ep y el Gobierno Colombiano, no desde ahora, sino en todas sus etapas y procesos precursores.

Pero, con mi Derecho irrenunciable y libre conciencia para hacerlo, no me siento representado en las mismas personas víctimas, de siempre, que no se pueden arrogar lo que no se les ha conferido por nosotras y nosotros, millones y millones de Víctimas que existimos en Colombia.

Casi 8 millones dice la Unidad Nacional de Víctimas, Institución del Estado que no puede seguir convirtiendo en mera estadística de propaganda, ni en un número FUD a Seres Humanos que veo casi mendigando en las Oficinas de Víctimas que he visitado en diversas ciudades de Colombia que suplican citas, siendo revictimizadas por el Estado, único responsable, en última instancia, de la victimización y ahora revictimización.

No son sólo las víctimas registradas con números FUD, son más millones aún, por no decir, la Sociedad Colombiana.

La Unidad de Restitución de Tierras con su Director Sabogal a la cabeza se destaca más por la diaria propaganda engañosa que por la pírrica ejecución de la opaca Ley 1448/11, donde para esta oficina netamente burocrática, prevalecen los inútiles trámites por encima de los Derechos. Revictimiza más que el avance que anuncia esta URT.

Dice el demagogo señor Sabogal que no tiene timidez para actuar desde su escritorio y fuerte esquema de seguridad, que no tienen las Víctimas, pero esconde que el narcoparamilitarismo es quien de verdad manda por encima de los Fallos Judiciales en clara conducta anti Restitución de Tierras, como las ZIDRES que calla sospechosamente la URT para no contradecir a sus jefes políticos corruptos y terratenientes.

Nada la creo a la URT ni a la UNV, y menos a este Estado y Régimen Político terrorista de Estado y de doble moral.

No soy tan ingenuo, habiendo sufrido tánto desde niño con mi familia desde 1951, cuando nací recibiendo carga de fusilería mi casa en Santander de Quilichao, a la fecha todo el criminal terrorismo de Estado Colombiano que he sufrido junto a mi Pueblo quienes siempre luchamos por una Nueva Colombia.

Por estas y muchas otras consideraciones considero que el anuncio sobre Víctimas no se haga en la Habana Cuba sino en el territorio nacional colombiano para que tenga mayor legitimidad y apoyo popular. Pues el Pueblo y las Víctimas lo merecen.

Si es un anuncio este Acuerdo debe ser como ya se han hecho y presentado  otros importantes Acuerdos Humanitarios cuando negociadores han ido a Colombia.

Si ya se pudo antes no hay excusa válida para que no se haga en Colombia, en este caso de las Víctimas que son decenas de millones que nunca le han conferido poder a las y los ya turistas anunciados, por lo menos yo como Víctima del atroz terrorismo de Estado y su paramilitarismo no me siento representado en estos turistas, como Abogado y Víctima nunca les he dado Poder para actuar, no soy su poderdante, pues mis Derechos y los de las Víctimas no son endosables.

Ahora hay que pasar de los símbolos a las realidades, pues el Fin del Conflicto se firma en la Habana pero se concreta en Colombia, igual que su refrendación, implementación y concreción hacia la Paz Estable y Duradera, anhelo nacional, a pesar de las trabas de la doble moral Ejecutiva y Legislativa junto a la Justicia de Clase que usa el Régimen Político como arma de guerra contra el Movimiento Popular que no cesa en la lucha por los Derechos, la Vida Digna y la Paz con Justicia Social.

Voy y les espero en físico territorio nacional colombiano.

Estos conceptos míos no deben ser usados para revictimizarme, amenazarme o asesinarme pues irían en contra al mismo Acuerdo sobre Víctimas.

Son opiniones mías y sólo mías para meterle más Pueblo real y defender los Diálogos, profundizando la Democracia Real, para lograr a través de la Refrendación Constituyente el apoyo popular en la construcción de la Paz con Justicia Social,  y no ocurra lo que visto infortunadamente en El Salvador y Guatemala,  por ejemplo, donde hasta nepotismo hoy ahí se denuncia.

Nos vemos en Colombia. 
Por Athemay Sterling Acosta 
Abogado Defensor de los Derechos 
Víctima del Terrorismo de Estado Colombiano

Diciembre 14 de 2015