«CORTE CONSTITUCIONAL COLOMBIANA SE QUEDÓ CORTA ANTE EL DERECHO INTERNACIONAL Y ANTE LA SOCIEDAD»

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El llamado blindaje jurídico de la Corte Constitucional Colombiana no es garantía suficiente para la implementación fiel del Acuerdo del Colón firmado entre las FARC y el Gobierno de Santos.

Un complejo, Especial y atipico Conflicto Interno Social y Armado como el Colombiano no se resuelve con normas ordinarias, ni con el reduccionismo jurídico de la Corte Constitucional ni con el conjunto corrupto del orden judicial del país esquinero al norte de Sur América, sino como lo punteo a continuación.

Hecho jurídico que debe alertar a Colombia entera y a la Comunidad Internacional para que luego del Depósito del Acuerdo del Colón en el Órgano Competente en el marco de la Convención de Viena su hermenéutica real para transformar a Colombia de esta atipicidad del Conflicto en una Nueva Colombia mediante la implementación y ejecución sea a través de un verdadero ACUERDO ESPECIAL HUMANITARIO DE PAZ, y nó sólo como un Armisticio.

Fallo de la Corte que se quedó  muy corto frente al Derecho Internacional de los Derechos Universales, de la Hermenéutica sobre lo imperativo de los Derechos Universales y de los Tratados Internacionales sobre el DIH y los Derechos Humanos y de los Pueblos.

El Fallo de la Corte Constitucional es un saludo a la bandera, se quedó en el texto, que no supo en el marco del contexto ni siquiera equiparse a los 93 y 94 constitucionales Colombianos.

Fallo incapaz de la Corte Constitucional que FALLÓ, se equivocó para la sociedad y para el Derecho contemporáneo en no saber, o no querer, reconocer materialmente​ lo que y en realidad es el Acuerdo del Colón: un verdadero Instrumento Jurídico como es este ACUERDO ESPECIAL HUMANITARIO DE PAZ. Que así debe subsanar la Corte Constitucional.

La Corte Constitucional falló jurídicamente muy equivocada para una provincia con bases militares yankees, y nó para un País y una Región con anhelo de Paz y Justicia Social.

Erró esta Corte Constitucional pues no entendió la atipicidad del Conflicto Interno Social y Armado Colombiano, que en la Habana las Partes, léase bien LAS PARTES, SÍ tuvieron en cuenta el Derecho Internacional Público aquí indicado.

Y con ese eje rector de los Convenios de Ginebra, del DIH, de la Cláusula Martens y hasta de la misma Convención Americana de Derechos Humanos fueron esas la Hermenéutica Jurídica con la cual se acordó y se estableció para el Diálogo, para la Negociación, para el Acuerdo con su Firma, su Refrendación y para su Depósito como Tratado, para que fuese un ACUERDO ESPECIAL HUMANITARIO DE PAZ como lo caracterizo y también anhela la sociedad y la comunidad jurídica nacional e internacional.

Hasta el 29 Convencional del Pacto de San José de Costa Rica y ss así lo indica:
"…Artículo 29.  Normas de Interpretación

 Ninguna disposición de la presente Convención puede ser interpretada en el sentido de:

 a) permitir a alguno de los Estados Partes, grupo o persona, suprimir el goce y ejercicio de los derechos y libertades reconocidos en la Convención o limitarlos en mayor medida que la prevista en ella;

 b) limitar el goce y ejercicio de cualquier derecho o libertad que pueda estar reconocido de acuerdo con las leyes de cualquiera de los Estados Partes o de acuerdo con otra convención en que sea parte uno de dichos Estados;

 c) excluir otros derechos y garantías que son inherentes al ser humano o que se derivan de la forma democrática representativa de gobierno, y

 d) excluir o limitar el efecto que puedan producir la Declaración Americana de Derechos y Deberes del Hombre y otros actos internacionales de la misma naturaleza.

Artículo 30.  Alcance de las Restricciones
Las restricciones permitidas, de acuerdo con esta Convención, al goce y ejercicio de los derechos y libertades reconocidas en la misma, no pueden ser aplicadas sino conforme a leyes que se dictaren por razones de interés general y con el propósito para el cual han sido establecidas.

Artículo 31.  Reconocimiento de Otros Derechos
Podrán ser incluidos en el régimen de protección de esta Convención otros derechos y libertades que sean reconocidos de acuerdo con los procedimientos establecidos en los artículos 76 y 77…" 
Y ese el ACUERDO ESPECIAL HUMANITARIO DE PAZ que reivindico.

En consecuencia en esta Colombia santanderista el Acuerdo del Colón, así entre estas espinas del leguleyismo de las clases dominantes, de las mafias, del paramilitarismo dentro y fuera del Estado, de una legislación y Ley Penal aún contrainsurgente donde la penalización y agresión oficial armada contra la protesta social, hoy notoria y pública, no serán 12 años de presunto "blindaje jurídico" sino el acrecentamiento de la lucha Popular por los Derechos, por la Vida Digna y por la real PAZ CON JUSTICIA SOCIAL muy diferente, y más avanzada que este otro Armisticio acordado, pero mal caracterizado.

Athemay Sterling Acosta
Coconuco Departamento del Cauca por la recuperación del territorio
Octubre 15 de 2017