CARTA ABIERTA MILITANTES DE BASE DE LA UNIÓN PATRIÓTICA

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Señores
 
Fabrizio  Hochschild
Coordinador de la ONU  en Colombia
Alejo  Vargas
Centro Pensamiento y Seguimiento del Proceso de Paz de la UN
Ciudad
 
REFERENCIA: FORO DE PARTICIPACIÓN POLÍTICA: CENTRO DE  CONVENCIONES  GONZALO JIMÉNEZ DE  QUESADA, ABRIL 28, 29 Y 30 
 
Cordial y respetuoso saludo,
 
LOS MILITANTES DE BASE DE LA UNIÓN PATRIÓTICA, interesados en participar de lo anunciado en la referencia, dado que la historia, la realidad, la ética y la coyuntura política hoy nos exige pronunciarnos, quisimos cumplir con los requisitos formales para dar a conocer un documento sobre participación política y derecho de las víctimas, asunto que constituye el segundo punto a tratar en  los acercamientos de diálogo que hoy sostienen: las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia,  Ejército del Pueblo (FARC–EP) y el Estado  colombiano, no obstante, nos fue imposible hacer la inscripción de manera electrónica, ya que en los dos comunicados que aparecen en www.agenciadenoticias.unal.edu.co/ndetalle/article/foro-sobre-participacion-politica.html llamando a la participación no hay información específica del cómo hacerlo,  ante dicha circunstancia de manera personal buscamos  la posibilidad y para ello el  día  26 de abril  se quiso  hablar  con el  profesor Alejo Vargas en el Complejo  Casa  Gaitán, Centro de Extensión de  la  Universidad  Nacional de Colombia, quien manifestó que ya no había cupo y que  todos los participantes por la  Unión Patriótica (20) ya estaban designados,  al preguntarle cómo fue  la escogencia y el proceso de selección  de los participantes, no respondió nada  y  literalmente  dio  la espalda. 
 
Los  Militantes de  Base de la Unión Patriótica, al ser despojados de nuestro derecho a pronunciarnos en el espacio del Foro por  analista político  del evento, Alejo Vargas,  lo hacemos por fuera de él  reconociendo que a pesar de su posición y su membrecía  como director del  Centro Pensamiento y Seguimiento del Proceso de Paz de la UN, ese no es el posicionamiento de la Universidad Nacional de Colombia, conciencia de la nación y escenario propicio para hablar sobre un tema tan importante  como el que se irá a tratar en La Habana por estos días,  ya que allí se han formado luchadores sociales, defensores de derechos humanos, expertos en temas políticos, investigadores que se resisten a los modelos de un sistema que excluye pensamientos y saberes; pero también por ser el espacio en donde en micro se acciona, reproduce y evidencia la manifestación de la sociedad y cultura colombianas, por lo mismo pensamos que es el área oportuna donde los “sin voz” (no porque no pensemos, sino porque  históricamente hemos sido acallados con la fuerza de la barbarie) tendríamos la posibilidad de _ en quince minutos_ pronunciarnos; nos equivocamos,  pues  al sacar  la discusión del campus, también el analista abandonó la esencia de lo que  éste,  como institución, significa  para la dignidad  de la sociedad  colombiana.
 
Pronunciarnos en el lugar que se formó, accionó políticamente y enseñó nuestro gran compañero JAIME HERNANDO PARDO LEAL, presidente de la Unión Patriótica y primer candidato presidencial por la misma, asesinado el 11 de octubre de 1987; que acuño las ideas de Eduardo Umaña Luna y su hijo Eduardo Umaña Mendoza, defensores de derechos humanos que no escatimaron jamás en denunciar e investigar los crímenes cometidos contra centenares de víctimas del terrorismo de Estado; escenario propio ora como estudiante, ora como profesor del maestro de maestros Iván David Ortiz Palacios, investigador consumado del tema que hoy es central en la Mesa de La Habana: el genocidio político contra la Unión Patriótica, trabajo del cual ha sido la Universidad Nacional y la Facultad Nacional de Derecho, testigas, promotoras y convocantes, de una investigación que ha nutrido, fortalecido y orientado muchas de las ideas que hoy nos concentran a:  sobrevivientes, nuevas generaciones, diversas organizaciones, personas jurídicas  y naturales, académicos, sindicalistas, amas y amos de casa… como militantes de base  de la Unión Patriótica, organización política víctima de genocidio, acallada  y silenciada por las balas,  por los  silencios impuestos, por los  olvidos  cómodos, por la demagogia política,  por  el terror  propio de  las  democracias  restringidas y  la  seguridad democrática,  por  el  abandono histórico de quienes siempre  han narrado desde la oficialidad y las voces de élite,  los aconteceres de la vida política nacional  en los  últimos 67 años, nos hubiera garantizado, estamos seguros  nuestra participación.  De pronto  allí el analista político no hubiera tenido la  frialdad  y  el desdén  que manifestó al SACARNOS del escenario de participación, posiblemente  se hubiera  acordado de sus colegas, de sus  estudiantes  caídos por  haber  ejercido  la oposición,  el disentimiento y el derecho a hablar  en un país  que  históricamente  ha silenciado de manera  directa  y soterrada y hasta legal, (léase siguiendo las reglas) a quienes se alejan  del pensamiento  impuesto por  quienes siempre han tenido el derecho, los espacios y la oportunidad, no solo de hablar sino de acallar. El coordinar del evento en  el Centro de Convenciones  Jiménez de Quesada, debió decirle algo a Vargas, conocedor  formal de la historia,  que allí fue donde  los Upeistas  celebramos nuestro primer  Congreso  y  nos  reconocimos  como  pluralistas, incluyentes  y participativos, por eso como Upeistas de base tenemos en el marco de  reparación  simbólica, el derecho, el deber  y  la legitimidad para  participar, sin estar  inscritos,  pues también se le olvidó  al académico que  durante  años hemos tenido, muchos, que permanecer  sin anunciarnos y enunciarnos públicamente  porque  ni un solo  día  desde 1984   hemos dejado de ser perseguidos, criminalizados, estigmatizados  y acallados, eso es el genocidio Sr. Vargas,  eso es lo que   tenemos  que decir  en un foro de participación política,  que nos  han sometido al crimen de  genocidio precisamente  por  ejercer  el derecho  a participar en política, y Usted se plegó  a la  forma, a la regla,  al buen hacer y nos cerró  el  espacio.   
 
 
Nosotros  sí,  siendo consecuentes  con nuestra historia y  con  la suya , y con la de todos,  profesor  Alejo Vargas,  entendemos que  Usted  haya  considerado que los militantes de  base de la  Unión Patriótica, no tenemos “cupo”  para pronunciarnos, se deba  en mucho  a los  aspectos ya mencionados, pues  Usted  es colombiano sociedad  que ha naturalizado la indiferencia  ante  lo más atroz;  hace parte de una  Universidad Pública, siempre perseguida por el régimen, por  eso  es costumbre utilizar  su nombre  para abrir  espacios  personales, pero negarla para accionarla como de todos; es hijo de la Violencia Política, que nos ha enseñado a pactar silencios (o si no) que ha sido el Frente Nacional y el bipartidismo de lo que usted habla de sus clases como óbices para que  no se consolide la democracia real;  es producto del miedo generalizado en que  hemos  nacido, vivido y accionado todos, desde que  nos hemos  reconocido como República, por eso creemos le fue tan sencillo y tan natural decir de manera indiferente a un Upeista sobreviviente y militante de base que: los desparecidos a quienes seguimos  buscando; los muertos por quienes seguimos reclamando;  los masacrados por  quienes seguimos exigiendo justicia;  los exiliados  que seguimos esperando para que tengan garantías de participación política; los  desplazados forzados  por quienes seguimos  demandando condiciones de dignidad y garantías de retorno integral;  los amenazados de ayer y hoy,   que aún con miedo nos seguimos llamando Upeistas, que no hemos dejado de actuar un solo día para seguir viviendo como colectividad con identidad política; NO TENIAMOS  CUPO  para participar.  Respetado maestro quizá no le parezca políticamente correcto lo que  le vamos a decir, pero ese CUPO nos lo hemos ganado hace rato,  con nuestra Plataforma Política  la cual defendemos y honramos;  con nuestra acción parlamentaria la cual respaldamos  con nuestros votos  aún y a sabiendas  que por ello nos  convertíamos  en  objetivo militar;  con nuestras denuncias ante diferentes organismos  nacionales;  con nuestros derechos de petición;  con nuestras  demandas;  con  nuestras denuncias  por  genocidio  ante la Fiscalía;  con nuestros  escritos;  con  nuestros libros;  con nuestras  pancartas  y  pasacalles;  con nuestros gritos de dolor  y de  rabia, pero también de esperanza;   con  nuestro lema ese que se repite  en la Universidad,  en la  Facultad “…ni  un minuto de silencio…”,  no nos hemos callado ni un solo día, ni  un solo año, ni un  solo  instante,  y Usted lo sabe, porque  en muchos espacios nos hemos  encontrado, mientras  Usted  estudia la sociedad y sus movimientos,  sus expresiones políticas,  nosotros  nos  hemos dedicado a   construir la historia, esa  que también es suya, y que, aunque no  nos diera  CUPO para que se pueda  oír, no por ello deja de ser cierta, concreta,  demostrable.
 
Los militantes de base de la Unión Patriótica, en donde  se encuentran  profesores de derecho, de ciencias humanas, de  historia,  constitucionalistas, pero sobre todo  mujeres y hombres comprometidos  con   la historia  social y política de este país,  claro que  tenemos  un CUPO, un lugar,  un espacio, para decir como víctimas políticas que la  Unión Patriótica no puede ser botín de guerra;  que  el genocidio contra ella no puede ser punto de negociación;  que el que  su historia esté presente  en los alegatos de las dos partes hoy  sentadas  en La Habana, es  fundamental para  que  se construyan elementos de acercamiento y garantías de  no repetición  con experiencias que puedan  surgir de las posibles negociaciones; que lo que se  acuerde  como participación política debe  garantizar  que jamás en  Colombia  volverá  a ocurrir un genocidio  contra  una colectividad política o  en oposición. También  que  es preciso  una reforma constitucional que no permita de manera descarada la exclusión de las minorías y que no sustente  crímenes  como el genocidio alegando disposiciones de Ley;  que  una democracia real es la que permite  la  existencia vital, política  e histórica de partidos regionales, locales,  departamentales en un país pluriétnico y multicultural;   que la  oposición política  es la garantía  de que no se anquilosanen las ideas, los partidos y el movimiento social;  que la participación política y las leyes  que la regulen, no deben  atender a la tradición  bipartidista, sino a la apertura política de izquierda con diferencias, de derecha con diferencias, de centro con diferencias y  los sin lugar, también  con diferencias;  que  los procesos  de alianzas  y coaliciones no debe ser por intereses económicos sino por  coyuntura política conservando la identidad y autonomía  ideológica de todos los partidos  y vertientes de los mismos; que la participación política  debe  garantizarse a quienes  han sido  insurgentes  y  luego  deciden por la  oposición en la  arena política;  que  las garantías deben ser reales en materia electoral, legislativa  y  ejecutiva;  que  la  participación política  a la  Unión Patriótica  no debe  sujetarse  a lo que  ocurra  en una negociación  entre  subversión y Estado,  que  las garantías  para esta  colectividad debe atender a su historia política y social  sin desconocer  que es la colectividad política colombiana víctima de  genocidio,  precisamente  por su identidad  política.  Que una  de las exigencias  para que se den estas garantías es la voluntad política del  Estado de cambiar la  costumbre política  de eliminar  al oponente.       
 
 
Finalmente,  profesor  Vargas, a Usted,  a la academia  que representa,  a la  Universidad  como institución,  a la  educación  como proyecto y a todas las colombianas y  colombianos  que  seguimos convencidos  que sí se puede cambiar, que es posible  vivir en paz concertada,  que  para  lograrlo es  necesario conocer nuestra historia,  que  no por tapar la verdad deja  de  asomarse cada  rato,  los  estamos invitando a nuestro  V  Congreso, donde  tod@s tienen el cupo garantizado,  donde tod@s  tienen  su espacio para hablar,  donde  tod@s  tienen  el compromiso de seguir…      Y esta  invitación  la extendemos porque la historia nos legitima  para ser los anfitriones de  nuestro dolor, de nuestra persistencia, de nuestra resistencia,  de nuestra dignidad, de nuestra  realidad, de nuestra  historia, en  cualquier sitio, lugar, tiempo, modalidad. Nuestra  voz y nuestra acción, aunque Usted nos invisibilice,  la seguirá  contando, reclamando, dinamizando,  viviendo, con o sin  CUPO en su Foro, en La Habana,  porque esa historia no es coyuntural, es perpetua!!!!  Y seguirá inmanente mientras no se resuelva  lo fundamental, ya sea con acuerdos, sin ellos, con  CUPOS o sin ellos; con su beneplácito o sin él.  Nuestras voces, queremos pronunciarnos  en el Foro que  Usted  coordina y en el que participa  como  analista político, como lo han hecho en la  carta  que  enviamos  a La Habana el 15  de marzo de  2013,  como lo han hecho ante el Ministerio del Interior que  nos ha reconocido nuestro interés  como  Militancia de  Base  de la  Unión Patriótica y lo ha  transferido a la Secretaria Privada  de  Presidencia de la República, como lo han hecho ante  estudiantes, jóvenes,  sectores sociales en   muchas  oportunidades  durante jornadas de memoria histórica impulsadas por la militancia de base y en donde no se le ha vetado  la palabra, la presencia y la participación a nadie, porque entendemos  que la historia  del sufrimiento nos pertenece a todos y la  acción por la dignidad y la resistencia  también es de todos.     
 
 
Muchas gracias por su deferencia,
 
 
Atentamente;                       
 
MILITANTES DE BASE DE LA UNIÓN PATRIÓTICA
 
Bogotá, D.C. 28 de abril de 2013