¡RECONSTRUIR PARA RECONCILIAR ES LA TAREA¡

Valora este artículo
(48 votos)

No basta sólo el subjetivo perdón individual concedido voluntariamente por las víctimas, ni la disculpa aunque sincera del victimario quien ha pedido ese perdón para que haya verdadera  y necesaria reconciliación colectiva nacional, pues estos gestos sublimes son sólo eso, y además se limitan apenas a la pretendida y unilateral individualización de la realidad objetiva.

No bastan esos gestos sublimes entre víctimas y victimarios, si a la vez no hay Verdad Histórica aceptada por las víctimas y la sociedad, una Justicia Especial en el caso del fin iuris de un conflicto que dé la confianza a la víctima y a la Sociedad para que no se repitan los hechos victimizantes con sus causas generadoras, y también se pueda concretar la Reparación Integral, que no se limite al mero símbolo, a sólo gestos, aunque importantes son, si a la vez no se crean las condiciones materiales y de formas de conciencia social para resignificar la historia, evitar que las víctimas y la sociedad se queden amarradas en la sublimidad alejada de la realidad.

La reconciliación no se agota en estos gestos, pues es necesaria también la transformación en la Reconstrucción de la cultura y educación en todo el País.

En el solo gesto y en el mero símbolo no se agota, ni se gesta la reconciliación, ineludible para consolidar el fin de los odios mesiánicos, pues esos gestos sólo influyen en la realidad y en el ser social objetivo que en última instancia la determina, en su proceso de interdependencia.

Hay que colocar, por lo tanto, a la realidad en su punto rector pues es ella prolegómena si se le transforma.

El gesto sublime individual se puede realmente concretar en reconciliación siempre y cuando se entienda lo que por eso siempre reafirmamos para la mayor claridad: que la Reconstrucción del País es fundamento de fuerza histórica para la conquista de la Reconciliación de la Nación. No pueden darse una sin la otra. YA que son una Unidad Dialéctica que se requieren y a la vez se confrontan en su propia unidad, que en nuestro caso será conquistar socialmente la Vida Digna, es decir, el estadio donde podamos ejercer a cabalidad los Derechos Universales de la Humanidad para no sólo creer sino vivir en real reconciliación.

Pues creer lo contrario es peligroso y puro voluntarismo y solipsismo que traería al final sólo desesperanza. 


Y de explotación, inequidades y desesperanzas ha vivido Colombia.

Entonces reconstruir al País implementado fielmente el Acuerdo Especial Humanitario de Paz y reconciliando como debe ser en este momento concreto a la Nación en su unidad y contradicciones es la tarea central también de la pedagogía de Paz en lo jurídico, en lo Político, en lo Ideológico, en lo filosófico, en lo ético y cultural, suyo, nuestro y de la sociedad toda sin excepción.

Athemay Sterling Acosta 
Abogado, Victima, Historiador, Filósofo, Académico Universitario y Escritor

Visto 5188 veces

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el Código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.

Escúcheme aquí

En

Vivo!

No se pierda nuestro programa todos lo Jueves a las 10:30 am
Esperamos sus opiniones y denuncias. Aquí

Recorriendo

Colombia

Cerca al ciudadano, recorriendo palmo a plamo nuestro País, para dar a conocer sus derechos
 

En las Redes

Sociales

Conectate con nosotros y sigue nuestros proyectos y gestiones minuto a minuto