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Afirman que el logo ÁGUILAS NEGRAS son apenas el escaparate publicitario del paramilitarismo, que actúa en y desde el Estado, en un estructurado ente criminal, compuesto por Agentes de Ponal, FFMM, UNP, Operadores Judiciales, Administradores Departamentales, municipales y comunales.

Lo hacen semilegalmente desde 1948 con la SIC y con diferentes formas de actuar en 1961-64-70, organizados como estructuras comandadas por y en cada Brigada Militar, especializadas, en toda Colombia durante el frente nacional, en guerra contrainsurgente, hasta que luego de la alternación presidencial y administrativa quedó bajo el mando del fatídico B2, F2 y DAS, mercenarios del terrorismo de Estado. 

Con y desde César Gaviria legalizaron desde el Estado al paramilitarismo con la coadyuvancia de Álvaro Uribe Vélez y los dos cárteles del narcotráfico más grandes de Colombia: el Cártel del Valle y el de Medellín, con otros de la ganadería, del cemento y del café, etc.

Todos junto a  lavaperros externos, funcionarios de la Fiscalía, Congreso, Rama Judicial, Instituciones y  miembros del Ejecutivo Colombiano.

Actúan en un entramado tutelado por la Embajada yankee y Misiones Militares israelí y de los EEUU a través de la CIA, DEA, ICE, FBI, USAID, Contratistas, coaching y Departamento de Estado de Estados Unidos.

Hoy son gran peligro institucional usados como mercenarios por la OTAN  que impulsa también guerras externas, como contra Venezuela.

No podrá concretarse la Paz y la reconciliación si a la vez el Gobierno no desarticula esa red de corrupción y criminalesque actúan dentro y fuera del Estado.

 

ANEXO:

"Denuncian en este vídeo gran red de operadores Judiciales que laboran en la Fiscalía como estructura paramilitar"

Estudie Vídeo
https://youtu.be/a0wN8uyJ6U4

Grupo de Investigación Palenque 

 

http://fezlox649.blogspot.com/2018/10/hay-servidores-publicos-lavaperros-del.html

 
“El recurso de las salas concertadas es un apoyo, no es una obligación. Nosotros podríamos decir, si se acaba el año, que no alcanzamos a entregar el recurso, que lo sentimos, que el próximo año lo hacemos con gusto”.    Secretaria de Cultura de Cali, Luz Adriana Betancurth al diario El País 12 Octubre.
 
Las salas independientes de teatro de Cali, rechazan y lamentan las desobligantes declaraciones de la señora Secretaria de Cultura de Cali porque:
 
Detentan poder y deshonran la palabra por la falta de cumplimiento en lo comprometido.
 
Invalidan la estatura de la apremiante situación que atraviesan las salas de teatro.
 
Descalifican el trabajo artístico creativo, de gestión, investigación, circulación y difusión que de manera ininterrumpida realizan durante todo el año las salas de teatro con recursos propios y autogestionados.
 
Justifican y encubren la falta de experticia y conocimiento del equipo jurídico de la secretaría de Cultura y de la Alcaldía de Cali para la aplicación del decreto O92 en sus artículos 4 y 5.
 
No señora Secretaria, el apoyo a las salas de teatro SÍ ES UNA OBLIGACIÓN, UN DEBER, UNA MISIÓN CONSTITUCIONAL Y UN DERECHO GANADO DENTRO DE LA POLÍTICA PÚBLICA NACIONAL EN LA LEY DE CULTURA.  No debe usted, para justificar lo injustificable, confundir a la opinión pública y medios de comunicación anunciando los recursos “dados” a los teatros y grupos independientes este año (recursos en su mayoría sin entregar), porque una cosa son los contratos para los proyectos de investigación, creación, circulación artística, Infraestructura y actividades especiales como festivales de alto impacto y programas comunitarios cuyos beneficios superan todas las expectativas; y otra cosa son los contratos para apoyar el funcionamiento y la programación artística permanente de las salas de teatro.   
 
Tampoco tiene relación el pago a un grupo de teatro por participar con su obra (luego de concursar para ser elegido) en el festival Internacional de Teatro de Cali; pago por demás degradado considerablemente en cada edición del festival de teatro.
 
Precisamente la creación y ejecución de multiproyectos constituye una de las fortalezas más importantes de estos espacios.
 
Es igualmente confusa su información a los medios cuando refiere que las salas y grupos de teatro recibimos “auxilios”, pues están prohibidos por las leyes que a usted como secretaria de cultura la rigen.  Bien sabe que los recursos otorgados a los proyectos de las salas de teatro provienen de procesos competitivos como concursos, convocatorias y licitaciones con contraprestaciones de nuestra parte que van desde actividades artísticas; descuentos en la boletería y beneficios para la comunidad; descuentos y beneficios para las agrupaciones sin sala; hasta montos millonarios para la cofinanciación de los proyectos.   En el caso de las contrataciones directas, el decreto 092 es claro y preciso en sus artículos 4 y 5: 
 
Art 4.…. Las Entidades Estatales no están obligadas a adelantar el proceso competitivo previsto en este artículo cuando el objeto del Proceso de Contratación corresponde a actividades artísticas, culturales, deportivas y de promoción de la diversidad étnica colombiana, que solo pueden desarrollar determinadas personas naturales o jurídicas, condición que debe justificarse en los estudios y documentos previos”.
 
Art 5. Los convenios de asociación que celebren entidades privadas sin ánimo de lucro de reconocida idoneidad y Entidades Estatales para el desarrollo conjunto de actividades relacionadas con los cometidos y funciones que a estas les asigna la Ley a los que hace referencia el artículo 96 de la Ley 489 de 1998, no estarán sujetos a competencia cuando la entidad sin ánimo de lucro comprometa recursos en dinero para la ejecución de esas actividades en una proporción no inferior al 30% del valor total del convenio. 
 
Incurre usted de nuevo en imprecisiones cuando menciona que los contratos para las Salas de Teatro de Cali no se han realizado porque cubrirían los mismos gastos que cubre el programa de Salas Concertadas del Ministerio de Cultura.   Bien sabe que estos recursos hacen parte de la cofinanciación gestionada por las salas mediante participación en la convocatoria nacional 2018 y son destinados para las obligaciones puntuales adquiridas con la entidad nacional en la línea elegida por cada sala (Desarrollo y gestión de audiencias; Circulación de las artes escénicas; Estrategias de comunicación).  A diferencia de los recursos de apoyo a la cofinanciación por parte de la Secretaría de Cultura que corresponden a la contraprestación específica para la realización de un número de funciones de  teatro. 
 
Fuimos votantes masivos en la consulta anticorrupción y defendemos las normas para atacarla y prevenirla, pero es un mal presagio dilatar los procesos de contratación sospechando malversación en el lugar equivocado; nuestro oficio es visible en toda la ciudad, no es inventado ni fraudulento, es elección de vida¡¡¡¡
 
Tampoco es la falta de un contrato lo que nos tiene al borde de cierre.  Es la falta de políticas públicas y recursos contundentes para el teatro de la ciudad; es la falta de planeación e idoneidad jurídica lo que tiene colapsadas las contrataciones en su dependencia, a tal punto de haber tenido que devolver una suma escandalosa de recursos de cultura 2017 por falta de ejecución. 
 
APOYAR SIN INTERVENIR, es la consigna del actual Ministerio de Cultura.  Y a ello nos sumamos.  Hoy levantamos la voz para denunciar que estamos en situación de riesgo y decimos No a la inoperancia administrativa; No a la dilatación de procesos contractuales comprometidos por su administración; NO al trato displicente a los artistas de la ciudad. Así no es señora secretaria de Cultura.  Exigimos la contratación inmediata de las salas de teatro independientes de la ciudad en coherencia con su palabra y con las propuestas y documentos ya presentados y solicitados por su dependencia desde el año pasado para la contratación 2018.  
 
Firmantes:
1. TEATRO ESQUINA LATINA
2. TEATRO DEL PRESAGIO
3. TEATRO LA CONCHA
4. FUNDACIÓN CASTILLO SOL Y LUNA
5. TEATRO EXPERIMENTAL DE CALI
6. DOMUS TEATRO
7. FUNDACIÓN A ESCENA
8. TEATRO SALAMANDRA
9. TEATRO LA MÁSCARA
10. CALI TEATRO
11. CASA DE LOS TÍTERES
12. COLECTIVO TEATRAL INFINITO
13. ESPACIO T
14. CASA NARANJA
15. Grupo Científico Universitario y Popular de Investigación Palenque 
16. Derecho Preventivo y Derechos Humanos DPDH 
VALORAMOS  LA LUCHA POPULAR EN LAS CALLES ANTE MENTIRA DE DUQUE Y DEL GOBIERNO NEOLIBERAL 
 

El Grupo de Investigación Popular y Universitario Palenque, junto al Movimiento Estudiantil y Movimiento Popular, nos congratulamos por la lucha por los Derechos, la Vida Digna y por la Educación Pública, Estatal, Popular y Gratuita en todos sus niveles en Colombia.

Preparamos PARO NACIONAL 

¡Nada para la guerra;
Todo para los Derechos!

https://t.co/RTjOsxKSln

https://youtu.be/ME1rp_W0wHk

Grupo Universitario y Popular de Investigación Palenque 

Bogotá-Cali

Octubre 10 de 2018

 

 

 

Por Athemay Sterling 
Consejero de Paz

1/
Lo que denominan en error histórico como "paz estable y duradera", que en estricto Derecho es ARMISTICIO; no será posible mientras exista dominio combinado oligárquico neoliberal con el ansia ingerencista del imperialismo.

Será Estable y Duradera si y sólo Sí, haya Justicia Social.

https://t.co/SNVPNhyNMi

2/
Habrá PAZ CON JUSTICIA SOCIAL cuando toda la población, sin exclusiones, pueda ejercer a plenitud sus Derechos en un Estado Popular de Nuevo Tipo que garantice la Vida Digna.

Pues hoy no se trata de sobrevivir sino Vivir con Dignidad ejerciendo todos los Derechos  Universales.

https://t.co/sC8em921l2

3/
Significa entonces que no basta sembrar y hacer brotar "pacifistas"; trátase por lo tanto no crear contradicciones artificiales; y como decía Jacobo: reconocer tal como es, a la contradicción fundamental, para conquistar una Nueva Colombia sin hambre y sin precarización de la vida.

https://t.co/oqZ8bnLJkL

4/
De ahí que hoy, en vez de "puros pacifistas"; requerimos fortalecer diferentes formas de organización del movimiento popular, en acción combinada de masas, propugnando en esta etapa por los Derechos, pues hacerlo es caminar hacia la Vida Digna; ya que:

https://t.co/LRCX8qEhX9

 https://t.co/NRr5zXnx32

5/
En síntesis afirmo en el marco del materialismo científico que lo expresado, y con base a la historia política y militar, que deba axiomar la tarea del MOMENTO, nó sólo de la coyuntura; es: RECONSTRUIR PARA RECONCILIAR, y no al contrario solipsista.

https://t.co/QxDoDdGMWi  

https://t.co/gQni7LDj5f

Por Athemay Sterling 
Consejero de Paz 

 

http://fezlox649.blogspot.com/2018/10/vivir-con-dignidad-o-sobrevivir.html?m=1

Miércoles, 03 Octubre 2018 08:36

A FARC LE FALTA CLARA AUTÓCRÍTICA POLÍTICA

DECLARACIÓN DE LA FUERZAALTERNATIVA
REVOLUCIONARIA DEL COMÚN FARC

DECLARACIÓN

A propósito de la carta dirigida por nuestros camaradas Iván Márquez y Oscar Montero a la
Comisión de Paz del Congreso de la República, en respuesta a la misiva que esa Comisión les enviara el pasado 17 de
septiembre, nos permitimos declarar lo siguiente:

1.- La posición del Partido sobre el estado de la implementación del Acuerdo de paz fue definida por el
segundo Consejo Nacional de los Comunes, realizado del 30 de agosto al 1º.de septiembre, tanto en el
informe presentado por el Consejo Político Nacional a dicho evento, como en su Declaración Política.

2.- A juicio del Partido, el proceso de implementación se ha caracterizado por “avances indiscutibles,
alteraciones sustanciales e incumplimientos manifiestos”

Asimismo se ha señalado que “no son posibles
aún dictámenes definitivos a la luz de los balances sobre los resultados arrojados por la fase de
implementación temprana; y que hay espacio político y tiempo histórico para continuar la brega por la
materialización efectiva de lo acordado”.

3.- Para el Partido, la implementación es un campo en disputa, cuya orientación no está predeterminada
por el deseo o la voluntad; se encuentra más
bien íntimamente relacionada con la correlación política y
social de fuerzas que se logre conformar a su favor.

En ese sentido, el Pleno llamó a la militancia y al campo democrático y popular en su conjunto a aunar todos los esfuerzos posibles a fin de garantizar la continuidad del proceso en un contexto adverso; y a trabajar sin descanso por hacer realidad el potencial
transformador del Acuerdo, conjugando la acción parlamentaria con la necesaria acción de masas, la actividad diplomática, el uso de la vía gubernativa y judicial, y el acompañamiento internacional.

4.- En la carta de Iván y Oscar se expresan opiniones personales legítimas, con las que se puede o no estar
de acuerdo.

No acostumbramos a debatir públicamente apreciaciones de nuestros militantes o cuadros
de dirección; nos ceñimos de manera estricta a los resultados de la discusión interna y a las definiciones
sobre línea y acción política trazadas por las instancias de dirección correspondiente.

Entendemos sus
preocupaciones sobre aspectos de la implementación, por considerarlas sinceras.

Coincidimos en su
principal preocupación:

Cómo sacar adelante la paz de Colombia; con la que de paso que desmiente la matriz de opinión sobre su presunta salida del Acuerdo.

Como camaradas que somos deseamos que su situación se pueda normalizar lo más pronto posible para el bien del proceso y para avanzar en la construcción de una visión compartida sobre la perspectiva de nuestro proyecto político.

5.- Además de persistir en nuestro empeño por sacar adelante la Reforma política y las Circunscripciones
Especiales de Paz que actualmente se debaten en el Congreso de la República con nuevasposibilidades,
nuestros esfuerzos están centrados en enfrentar el paquete de reformas antipopulares y antidemocráticas
del nuevo Gobierno, con las que además de afectar los intereses de las grandes mayorías, se pretenden
nuevas alteraciones al Acuerdo de paz, para cerrar los escenarios de la reforma y afianzar condiciones de
inseguridad jurídica.

Asimismo, estamos participando en acciones de preparación de la movilización social
y popular.

La firma del Acuerdo nunca la hemos concebido como la clausura del conflicto político y social.

6.- Las recurrentes declaraciones de funcionarios del alto gobierno sobre su compromiso con la
continuidad de la implementación tendrán su prueba ácida en la concreción del Plan Marco de
Implementación y particularmente en la introducción del capítulo específico de la implementación en el FUERZA ALTERNATIVA REVOLUCIONARIA DEL COMÚN 
Plan Nacional de Desarrollo (2018-2022), como se establece en el Documento CONPES 3932 de 2018.

La definición de los presupuestos plurianuales para la implementación, así como la correspondiente
asignación de recursos serán los indicadores ciertos e indiscutibles para una valoración más densa de la implementación.

En el mismo sentido, lo que concierne al futuro de la reincorporación integral.

7.- A la luz de los compromisos asumidos por el Estado colombiano con la firma del Acuerdo de paz, resulta inaceptable la tesis gubernamental de que no hay recursos para la implementación; que ese es un problema del anterior gobierno, que hizo acuerdos sin tener cómo financiarlos.

Con ese argumento no se
puede fraguar lo que sería el mayor de los incumplimientos, hacer apagar la llama de la paz con la asfixia
presupuestal y financiera.

8.- A Iván y a Oscar les hacemos un llamado a vincularse activamente a la lucha por éstas, algunas de
nuestras actuales preocupaciones; al conjunto de la militancia, a continuar trabajando por la materialización de las conclusiones del Pleno.

CONSEJO POLÍTICO NACIONAL 
Bogotá, D.C., 2 de octubre de 2018

 
http://fezlox649.blogspot.com/2018/10/a-farc-le-falta-clara-autocritica.html?m=1
 
Martes, 02 Octubre 2018 11:46

PROEMIO DEL FRANKESTEIN DEL COLÓN

La firma del llamado Acuerdo Colón de Bogotá tiene serios errores estructurales, que junto a la perfidia del Estado y Gobiernos de Santos y Duque, son, a nuestro parecer del Grupo de Investigación Palenque las siguientes:

1) El Acuerdo llamado del Colón Bogotá no es el real, no es el original, fue una entrega, respecto a lo firmado en la Habana;

2) Dejar perder la médula en su carácter IURIS de ser Acuerdo Especial Humanitario de Paz, carácter que hay que rescatar para avanzar;

3) Haber entregado las armas por nada concreto, sólo por muertos ya civiles, desplazados, presos amnistiados, confinados, más bases militares yankees en Colombia; etc.

4) Haberse dejado cooptar por la institucionalidad, élla permite cambiarla, mientras la camarilla y burocracia parlamentarista parecen más a una ong que a un partido revolucionario;

5) Colocar como mera fuerza de trabajo artesanal a líderes populares, a quienes le cambiaron su razón de ser para convertirlos en adeptos y cauda de nuevos caciques arrogantes y aislados.

6- ELECTORALMENTE  PRAGMÁTICOS: viven sin perspectiva autónoma, son peones de brega y vagones halados por el régimen que más dé. 

CARTA ABIERTA A LA COMISIÓN DE PAZ DEL SENADO

Señores
COMISIÓN DE PAZ DEL SENADO

Congreso de la República
Bogotá

Pese a que el Acuerdo de Paz fue destrozado por depredadores sin
alma, nuestro sueño sigue siendo la paz de Colombia.

Al menos tres actos de insensatez empujaron la esperanza tejida en
La Habana al taciturno abismo de los procesos de paz fallidos:
la inseguridad jurídica, las modificaciones al texto original de lo convenido e incumplimiento de aspectos esenciales del Acuerdo.

Sin duda, la INSEGURIDAD JURÍDICA tocó techo con la detención de Jesús Santrich con fines de extradición mediante montaje judicial urdido por el Fiscal General, el Embajador de los EEUU y la DEA.

Esta decisión delirante concebida para sabotear la paz terminó ahuyentando la poca confianza que aún quedaba en los
excombatientes.

Debemos reconocer que la Fiscalía General de la
Nación se ha convertido en una fábrica de mentiras para empapelar
judicialmente a mucha gente, y en el caso que nos ocupa, a los principales negociadores de paz de la guerrilla, llegando hasta el
asombro de elevar en el rollo de su montaje, la tentativa y el pensamiento mismo a la categoría de delito para justificar la
extradición, buscando desesperadamente hundir sin remedio el anhelo
colectivo de paz.

Estamos frente a un descarado abuso en el ejercicio del poder, mezclado con una rendición inaceptable de nuestra soberanía jurídica a una potencia extranjera.

No podemos dejar la Paz
-que es el Derecho más importante- en manos de personajes como
Martínez y Whitaker.

Carecen ellos de sentido común para trazar el
destino de Colombia, que definitivamente no puede ser el de la guerra.

Pero, ¿qué gana EEUU aplastando la paz de Colombia? Muy poco ha
contribuido a fortalecerla.

Para reforzarla, por ejemplo, pudo haber
liberado, luego de la firma del Acuerdo de La Habana, a Simón Trinidad, extraditado 14 años atrás a través de un montaje judicial del Gobierno de la época.

John Kerry, ex Secretario del Departamento de
Estado había abierto esta posibilidad en una reunión que sostuvimos personalmente en la capital de la Isla.

Esas buenas intenciones fueron arrastradas por el viento.

Por otra parte, las MODIFICACIONES AL TEXTO ORIGINAL DE LO
CONVENIDO transfiguraron el Acuerdo de La Habana  en un horroroso 
Frankenstein.

Personajes que nunca fueron ungidos con el honor de ser plenipotenciarios de las partes, se dieron a la tarea de meterle mano para dañar lo construido con tanto esfuerzo y amor.

Sucedió después de la entrega de las armas. Eso es perfidia, trampa y
“conejo”. Mal hecho. No se puede traicionar la paz de esa manera.

Los acuerdos, que fueron firmados solemnemente, son para cumplirlos.

¿En qué otra parte del mundo ha ocurrido algo semejante? 
El mismo Estado que firmó el Acuerdo, azuzó luego a su tronco y a sus
extremidades a destruirlo aduciendo la independencia de poderes
cuando tenía en sus manos el recurso constitucional de la colaboración armónica.

Se produjo entonces el desconocimiento de
una obligación internacional que descansa en el hecho notorio de que
éste es un Acuerdo Especial del Artículo 3 de los Convenios de
Ginebra y que ostenta al mismo tiempo el rango de Documento Oficial
del Consejo de Seguridad de NNUU.

A esto debe agregársele el fallo de la Corte Constitucional que estableció de manera clara y categórica que dicho Acuerdo no podía ser modificado por los próximos tres gobiernos.

El ex Presidente y Nobel de Paz, Juan Manuel Santos, no tuvo ni el valor ni la convicción de hacer uso de las facultades que le
otorgaba la Constitución para salvar el proceso.

Prefirió no cruzar el
Rubicón por temor a la jauría.

Señores Senadores: la JEP no es la que aprobamos en La Habana, sino la que querían el Fiscal y los enemigos de la concordia; esta ya no es para todos los involucrados en el conflicto; sustrajeron de su
jurisdicción a los terceros; rodearon de tinieblas la verdad, que es lo único que puede cerrar y sanar las profundas heridas causadas por el conflicto y generar al mismo tiempo un nuevo ambiente de
convivencia.

También ampliaron el universo de los aforados para asegurarle larga vida a la impunidad.

Con sus propias manos el fiscal Martínez sembró en la Jurisdicción Especial para la Paz las minas de
la reincidencia, el testaferrato y otras argucias para poder llevar
encadenados a antiguos guerrilleros a la justicia ordinaria y saciar así su sed de odio y de venganza que comparte con ciertas élites del poder.

Realmente el “fast track” legislativo fue aprovechado para destrozar a dentelladas rápidas aspectos sustanciales del Acuerdo de Paz con la bendición incoherente de la Corte.

No debe olvidarse que la
Ley de Procedimiento de la JEP fue aprobada unilateralmente sin
tener en cuenta para nada la opinión de la CSIVI.

Siempre quedamos
con la impresión que la preocupación del Gobierno por las víctimas del
conflicto fue una preocupación fingida adornada con palabras llenas de aire.

Finalmente, sin eufemismos y en lenguaje franco: lo esencial del
Acuerdo de Paz de La Habana ha sido traicionado.

El Congreso
anterior hundió la Reforma Política y las Circunscripciones Territoriales
Especiales de Paz.

No se aplicó plenamente la amnistía; todavía
quedan guerrilleros presos. Cinco años después de lograr el primer
Acuerdo Parcial no hay titulaciones de tierras, ni fondo de 3 millones
de hectáreas para los que no la tienen, ni nada que signifique dignificación de la vida en el campo.

La sustitución está empantanada
porque el Fiscal no permite el tratamiento penal diferencial para los
campesinos cultivadores y mujeres pobres, y porque no hay formalización de la propiedad de la tierra ni proyectos económicos
alternativos.

El mismo personaje ha saboteado el funcionamiento de la
Unidad Especial de lucha contra el paramilitarismo imponiendo con
ello que más de15 mil imputaciones de paramilitarismo y de apoyo
económico a esas estructuras criminales, que según Memoria
Histórica han asesinado a 100 mil colombianos, duerman engavetas
en la Fiscalía el sosegado sueño de la impunidad.

El Acuerdo tuvo una falla estructural que pesa como pirámide egipcia
que fue haber firmado, primero, la Dejación de las Armas, sin haber
acordado antes los términos de la reincorporación económica y social
de los guerrilleros.

Esa es la causa de los problemas que hoy afrontan
los ETCR por incumplimientos del Estado.

Ingenuamente creímos en
la palabra y la buena fe del Gobierno, a pesar de que Manuel Marulanda Vélez siempre nos había advertido que las armas eran la única garantía segura de cumplimiento de los eventuales acuerdos.

Hoy a los guerrilleros los están matando uno a uno en medio de la indiferencia de las autoridades, e igual sucede con los líderes sociales cuyo sacrificio parece no tener fin.

Tengan en cuenta que hasta el sol.de hoy no se ha producido ningún desembolso para financiar
proyectos productivos en los Espacios Territoriales.

Que alguien nos diga a qué bolsillos fueron a parar los recursos del post conflicto
colocados tan generosamente por los países donantes.

Señores y señoras congresistas: nuestra principal preocupación es
cómo sacar la paz de Colombia del abismo de los acuerdos fallidos a
la que fue arrojada con desprecio, y nos gustaría conocer al respecto
sus valiosas apreciaciones.

Vale la pena intentar lo imposible, porque
de lo posible se ocupan los demás todos los días.

Reciban de nuestra parte un saludo cordial.

IváMárquez
Oscar Montero (El Paisa)

Septiembre 22 de 2018, Octavo aniversario del asesinato de Comandante Jorge Briceño

 

http://fezlox649.blogspot.com/2018/10/proemio-del-frankestein-del-teatro-colon.html?m=1

Jueves, 27 Septiembre 2018 21:41

Hábeas Corpus.

Popayán y Cali 27 de septiembre de 2018

Señor

Juez 01 Civil Restitución de Tierras de Popayán

Ciudad

Emmanuel Athemay Sterling Acosta identificado como aparece al pié  de mi firma, formulo ante usted recurso de Hábeas Corpus en favor de SEUXIS PAUCIAS HERNÁNDEZ SOLARTE  exguerrillero de las FARC EP amnistiado e indultado y quien fue retenido sin prueba alguna en su lugar de residencia de la ciudad de Bogotá. siendo trasladado a la Cárcel la Picota en Bogotá.

El señor SEUXIS PAUCIAS HERNÁNDEZ SOLARTE fue capturado violándose sus garantías constitucionales y legales porque la Fiscalía a través de propia Resolución del 13 de abril de 2018 ordenó su detención arbitraria, sometiéndose en clara traición a la patria a mandamiento de la nota verbal 0587 de la Embajada de los EEUU, Misión Diplomática que no tiene Jurisdicción, ni Competencia en Colombia.

El funcionario que ordenó la captura fue la Fiscalía General de la República cumpliendo ilegal “orden” de la Embajada de los EEUU en Colombia a través de propia Resolución del 13 de abril.

Afirmo bajo la gravedad de juramento que hasta el momento ningún otro Juez ha asumido el conocimiento de solicitud en igual sentido bajo mi petición.

Con base en el artículo 30 de la Constitución Política, reglamentado por la Ley 1095 de 2006 y el artículo 297 del Código de Procedimiento Penal vigente, solicito a usted iniciar las investigaciones respectivas y ordenar la libertad inmediata del detenido.

Atentamente, 

Emmanuel Athemay Sterling Acosta 

Cédula de Ciudadanía 14971015 de Cali

TP 97027 CSJ

 

Pruebas en tres folios.

 

http://fezlox649.blogspot.com/2018/09/habeaus-corpus.html?m=1

C/113 # 7-21 Torre A Piso 11
1 Bogotá, Colombia
 
 
 
Lunes, 24 Septiembre 2018 10:43

CARAMBA

Por Athemay Sterling
 
Catalina y Miranda izaron
Con fervor plurinacional
La Blanca Amarilla y Roja
 
Catalina y Athemay izaron
Esas banderas en regocijo
Navegando aires beduinos
 
Endulzaron mejor semillas
Ahora amarilla, azul y roja
Ríendo ensemillan al Guadalajara.
 
Viernes, 21 Septiembre 2018 17:12

REALIDAD

Cuando en celo se sindica
Ser a la vez testigo y parte
Sin definir ¿qué parte es?
 
Caminó en filo sin pararte
Pues como realidad indica
Que ni parte ni testigo era
 
Sigo beduino es mi historia
Junto al sol como testigo
Y arena como nido y arrope.
 
Por Athemay Sterling
 
 
 

 

La novedad no es que cambien, sino ¿cómo y hacia dónde?

Por: Consultora Pedagógica "Josue Roncancio Ruiz". Vida, Paz, Educación.
Septiembre 11, 2018

 

La FARC es una capilla donde algunos dirigentes usurparon la palabra y la práctica de las bases, terminó emulando los vicios del establecimiento político liberal colombiano.

I.

La kehre fariana se había concebido como un cambio de perspectiva de las Farc-Ep que proyectaría para sí misma una comprensión ontológica e histórica que fundamentaría su proyecto político en el desenvolvimiento del acuerdo general para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera. Esta verstehen acontecería en un estado de abierto que se contenía en los problemas constitutivos de la nación y se colegia con un ethos como modo de ser que respondería propositivamente a una forma de ver la vida y a una forma de estar en el mundo. Esta kehre fariana facilitaría, asimismo, “el abandono de las formas normales de estar con los otros para des-estructurar, y posterior a esto, reestructurar dolorosamente las existencias alteradas” (Cooper, 1981) y que, el acuerdo general no terminara siendo un sistema de elementos políticos, sociales y jurídicos que modernizaran el conjunto de instituciones del Estado para adecuarlo a las nuevas demandas del capitalismo.

II.

Las Farc-Ep que no debía convertirse en un partido burocrático, en una organización política donde algunos dirigentes usurparan la palabra y la práctica de las bases, terminó emulando los vicios del establecimiento político liberal colombiano. Mientras el núcleo directivo y la bancada parlamentaria rasguñan trozos del ejercicio del poder para buscar un ascenso individual en las instituciones del Estado, la práctica política de la organización no trasciende el simple ejercicio electoral y la trivial participación popular. Se hizo visible en la Farc un estado de impotencia y un momento de no correspondencia con el devenir político de la nación que han visibilizado una profunda crisis que se manifiesta en una fractura orgánica y en un aislamiento y falta de operatividad política. El desencanto de las bases por los retrasos y los incumplimientos en la aplicación del acuerdo general ha hecho evidente las malas estrategias políticas del Consejo Nacional de los comunes, así como, la cadena de errores estratégicos que se cometieron desde los diálogos de paz en La Habana, Cuba.

 

III.

La instrumentalización y la orientación que le han dado el gobierno nacional y la Farc al acuerdo general ha condicionado de nuevo al “a-normal” a alcanzar la normalidad por medio de la trasgresión de las normas de la regularidad. El conflicto social y armado, al parecer, está siendo sustancializado de nuevo. Buscar conseguir el bien del mal, porque el mal es parte integral del bien, es la paradoja religiosa según la cual en las últimas profundidades de la perdición reside, aunque solo sea como ligerísimo soplo, un germen de salvación” (Mann, p. 507). Será que las prácticas y los discursos de la violencia van a desbordar el máximo de perversión, para que, en una provocación directa a la bondad de la paz esta pueda demostrar que ella puede más que su contrario.

 

IV.

Henry Castellanos Garzón dijo: “Hay descontento con la dirigencia. Hay que visitar a los muchachos, orientarlos como hacíamos en la guerra, orientarlos en el proceso de paz, para buscar un futuro mejor” “Nosotros siempre luchamos por la unidad, por la fraternidad y la armonía, teníamos valores, y cuando se pierden y se lucha por el poder personal o se abandona a la base, que fue la que entregó la vida por nosotros, los que nos acompañaron en la guerra, se desfigura todo”. En medio de la guerra frontal entre el gobierno de Uribe y las Farc-Ep, Manuel Marulanda y Álvaro Leyva, se reunieron para buscar fórmulas de paz integral (el arca de Noe). Algunos días después Álvaro Leyva recibió una carta fechada 20 de enero de 2006, en la cual se consigna que: el esquema político de las negociaciones con el gobierno no podrían girar alrededor de la entrega de armas, la desmovilización y la incorporación a la vida civil, sin garantías de ninguna naturaleza. Que las negociaciones no podían permitir que los desmovilizados engrosaran las filas de los desocupados en ciudades y campos, dispuestos a aguantar hambre y a soportar miserias; rebuscándose el sustento como puedan. ¿La Farc se constituye como los legítimos herederos de las Farc-Ep? ¿Son la continuación de los ideales de Manuel Marulanda y Jacobo Arenas?

 

V.

Así como es claro que lo esencial de los partidos políticos contemporáneos es que ellos mismos son aparatos burocráticos dominados por clanes que se autorregulan y ejercen el poder mediante la legitimación de sus ideas e intereses, es evidente que un gran movimiento político colectivo no puede surgir por el acto de voluntad de algunos dirigentes. El proceso concreto de autodescubrimiento de la conciencia histórica por parte del PCC, la Farc y la UP hace evidente la existencia de identidades ontológicas compartidas, así como de, oposiciones ideológicas entre la militancia y la dirigencia por sus ideas e intereses. Sin embargo, en ese movimiento de auto contemplación y de suspensión del juicio no se debería comprender las posibilidades de transformación de estos partidos políticos existentes en Colombia para hacer emerger una nueva organización política siempre y cuando manifestara un sentido político diferente.

 

VI.

Las propuestas de la Farc para enfrentar la grave crisis de la ejecución del acuerdo general por parte del establecimiento colombiano se reducen a la ausencia de audacias políticas contenidas en la protesta y la denuncia. La UP existe aislada, experimentando su existencia como un perpetuo presente, con un pasado que es el tenue recuerdo de muchas frustraciones y de pocas gratificaciones. En el PCC opera un duelo y un conjunto de dramas que se relacionan directamente con la ruptura política sufrida en la década del noventa entre la guerrilla y el partido. El PCC, al igual que la UP, deben tener la claridad de que sus proyectos políticos fenecieron ante su propia realización y que por lo tanto: como partidos políticos que comparten unas mismas condiciones de posibilidad ontológicas e históricas con la FARC deben hacerse partícipes en la construcción de ese proyecto político.

 

VII.

¿Qué representan actualmente la Farc, el PCC y la UP? Un conjunto de desencuentros, enfrentamientos y polémicas que dejan ver la diversidad de sus intereses y la imposibilidad de visualizar los momentos en que se producen profundas rupturas en la trama histórica y social de la nación. Hablan en nombre del pueblo y se identifican con él, pero, ¿lo representan?; interpretan sus deseos y sus intereses. Ante la pregunta de Jacobo Arenas ¿Cuáles son las dificultades de la unidad? Se debería contestar que las condiciones ontológicas de posibilidad histórica hacen que se reconozcan más las inconmensurabilidades y los intereses personales y de clanes irreconciliables que, las identidades en los planteamientos para un proyecto político de país. La Juventud Rebelde, la Juventud Comunista y la Juventud Patriótica deberían preguntarse por lo hecho y por lo hacer, para romper con la continuidad y hacer evidente una apertura; una superación, en el estado de abierto de estas organizaciones políticas.

 

VIII.

En entrevista con El Espectador (Colombia 2020) John Paul Lederach responde la pregunta ¿Qué ha funcionado y en dónde hay vacíos en la implementación del acuerdo?, de la siguiente manera: lo que más se ha logrado aquí es la rapidez de la dejación de armas y el movimiento de tropas y lo que ha ido más lento en cambio, es la reincorporación de la Farc, algunos aspectos como protección de líderes sociales y de derechos humanos. Es innegable que el acuerdo general buscaba un cambio en la estructura socio-económica del país, un cambio en el régimen político colombiano y un cambio en los fundamentos simbólicos de la vida cotidiana de la nación, sin embargo, el acuerdo general terminó siendo un medio para la movilización de la opinión especializada y de las sectores políticos y sociales comprometidos con la implementación concreta de la acordado en La Habana, Cuba. Aunque las condiciones materiales de existencia en la nación no han cambiado y el acuerdo general no se ha incrustado en el volkgeist “espíritu del pueblo”, es evidente que este deviene como una agenda de praxis política nacional y un programa que debe ser asumido y socorrido por el estado de abierto de las organizaciones que comparten unas condiciones ontológicas e históricas de posibilidad.

 

IX.

La violencia política es un medio para buscar soluciones a las necesidades y las carencias sociales y culturales en un momento determinado. Si la implementación del acuerdo general no cambia las condiciones materiales de existencia de la nación ¿Se haría legítima la combinación de todas las formas de lucha, de nuevo, en Colombia? Así como es irresponsable prolongar una confrontación político-militar sin perspectivas de victoria militar convencional, es irresponsable prolongar una paz virtualizada que no tiene dimensión viable. La combinación de todas las formas de lucha, en ese contexto determinado, ¿Aplicará una guerra hidria, de estructuras de conducción vertical caracterizadas por la autonomía operativa y la combinación de tácticas de combate colegidas a un desarrollo tecnológico funcional a espacios urbanos y de la periferia, para afectar los intereses de la oligarquía?. Esta combinación de formas de lucha tendrá un límite en sus acciones debido a que, en política hay un saber que escapa al conocimiento fundamentado y se ajusta a las cuestiones de juicio, prudencia y verosimilitud.

 

X.

Desde la VII Conferencia guerrillera, de 1983, las Farc-Ep plantearon la posibilidad de alcanzar un acuerdo de paz con el establecimiento colombiano. Este propósito se relacionaba con su estrategia de ejercer el poder mediante una insurrección armada y de posibilitar la construcción de un movimiento de masas que apoyara el diálogo político a través de la defensa de la vida y de los derechos y deberes políticos. Esta comprensión política fundamento en el devenir de los diálogos de paz la táctica política de la insurgencia. Sin embargo, que movimiento de masas se va a construir desde los territorios, los departamentos y las regiones si desde el año 2016 han sido asesinados 350 líderes sociales y defensores de derechos humanos y 80 integrantes de la Farc en proceso de reincorporación. Si en las cárceles todavía hay 300 exguerrilleros que esperan la amnistía y 800 presos políticos de las Farc-Ep que no son reconocidos. Las dificultades en la implementación por parte del establecimiento del acuerdo general hacen evidente que el gobierno busca que sea un fracaso.

 

XI.

La Fundación Paz y Reconciliación ha caracterizado a los grupos que se apartaron de las Farc-Ep en medio del proceso de paz y después de la firma del acuerdo general en dos categorías: los desertores y los disidentes. Los desertores son los que reincidieron en el uso de la violencia para acaparar las economías ilegales y, los disidentes son los que no compartieron y se apartaron de la decisión política del secretariado entorno a la paz. Los disidentes, afirma la fundación, tienen planes de construir un proyecto político que se colija con una expansión militar, los desertores solo buscan el enriquecimiento ilícito y una vida de boato y exuberancia. Los argumentos que esgrimen para explicar que los exguerrilleros en proceso de reincorporación reincidan se dan por el inconformismo en la implementación del acuerdo general, por el manejo en la política de reincorporación y capacitación, porque piensan que los traicionaron y los están matando y nadie los protege y porque hay una oferta criminal existente en sus territorios. No obstante, la Fundación Paz y Reconciliación no interpreta que las equivocaciones estratégicas del secretariado respecto a; la dejación de armas y la movilización de los guerrilleros a los espacios territoriales antes de que el gobierno cumpliera con los acuerdos y la supresión en la discusión de una asamblea nacional constituyente como mecanismo de refrendación, fueron causa y efecto para que mandos medios y guerrilleros rasos se apartaran de las decisiones políticas de la guerrilla. Para muchos de ellos los acuerdos se presentaron como una capitulación de su ideario político debido a que la dejación y el desarme se constituían como un error irreversible e indefendible de su plan estratégico.

 

XII.

La Farc debe estar demasiado confiada de sí misma para no reconocer que sus errores y extravíos han generado una desesperanza total en las bases del partido y en algunos miembros de su Consejo Nacional de los Comunes. El incumplimiento en la reincorporación física, jurídica, socio-económica y política hace pensar a los exguerrilleros en un presente incierto que lo único que visibiliza es el infortunio, la falta de garantías y un mañana incierto. Cómo no comprender que esta situación es condición de posibilidad para que las disidencias sean vistas como una respuesta política a las heridas infringidas que el acuerdo general no ha conseguido cicatrizar. El acuerdo general y el “posconflicto” se presentan, en esta coyuntura, como un probable estado de cosas en el cual se daría una amplia democratización del liberalismo político del país y una posible solución a los problemas constitutivos de la nación.

 

XIII.

El 15 de Agosto de 2018 en la Plaza “Che Guevara” de la Universidad Nacional un grupo de encapuchados arengaba: “No somos disidencia, somos resistencia”. El grupo se reconoció como Movimiento Bolivariano, manifestación que según la Farc estigmatiza y tergiversa su historia, y realizó un tropel de más de dos horas en la sede de Bogotá. La Farc se reconoce como único y legítimo heredero del ideario y proyecto político de las Farc-Ep, sin embargo, la guerrilla no fue una dimensión pública en donde varios sujetos formaron identidades, sentidos de pertenencia y proyectos sociales, políticos y culturales, que configuraron estructuras psicosociales, maneras de actuar y de insertarse en la sociedad que producen y reproducen conductas que se oponen a la injusticia social. Al ver el estado de hundimiento de los esfuerzos de encontrar la paz, la reconciliación y la reconstrucción de la sociedad que patrones de conducta podemos encontrar en estos sujetos que se reconocen en los planteamientos políticos de la antigua guerrilla.

 

XIV.

Causa preocupación que los analistas y editores de opinión interpreten la confrontación que ocurrió en la Universidad Nacional y lo que concierne a la ubicación de Iván Marqués, Hernán Darío Velásquez Saldarriaga, Henry Castellanos Garzón y Aldinever Morantes, solo como una fractura al interior del partido político Farc y no como una manifestación de protesta en contra del hecho de que el acuerdo general este siendo destruido por el gobierno y de que se transite por enormes dificultades para conseguir del establecimiento el cumplimiento de la palabra firmada. La Farc llevan dos años insistiendo en que se debe cumplir lo acordado, el equilibrio y las voluntades para la consolidación del acuerdo general no se han manifestado. El establecimiento no ha convenido en generar las condiciones políticas y jurídicas para emprender el programa de desarrollo rural integral, así como, la reforma política. El establecimiento colombiano está condenando a las generaciones venideras a sufrir el ejercicio político de la violencia al negarle a los exguerrilleros las condiciones efectivas para una reincorporación digna.

 

XV.

Colombia se caracteriza porque su sistema político liberal está fundamentado en la igualdad abstracta de los individuos, y no, en la tendencia real de equidad de las condiciones económicas y sociales de las distintas clases sociales. Además, se caracteriza porque sus condiciones materiales de existencia se coligen con un cosmos simbólico de las culturas populares que mezclan una mentalidad supersticiosa y un pensamiento religioso que acontecen en los sistemas significantes indígenas, afrodescendientes y criollos. Esta especificidad es comprensible solo en la interpretación del devenir histórico de la nación y en la expansión, en él, del ideal de consumo de casi cualquier cosa de las sociedades posindustriales, que hacen que, el sujeto aunque establezca vínculos sociales se halle esencialmente solo; ya que solo persigue su propia satisfacción y ante la oposición entre ser y tener se definan en que se es lo que se tiene.

 

XVI.

Este sujeto que no quiere oír hablar de lo que ocurre en la nación, solo se preocupa por lo que golpea a su puerta. Las preguntas, los contenidos y las reivindicaciones que lo motivan y le interesan son las que le conciernen individualmente y lo único que lo moviliza es la intervención que el gobierno haga en sus “libertades” personales. No están frustrados ni desilusionados, solo en un estado de falta de interés. Son sujetos que están ávidos de identidades, de diferencias y de realizaciones individuales inmediatas, sustituyen la racionalidad y la razonabilidad por las pulsiones que se presentan como una paleta infinita de placeres. Se afirman en la existencia momentánea y en una exaltación del instante (Finkielkraut, Alain. 1990). Esta existencia transitoria condena a los sujetos a la inanición, a la impotencia y a la particularización de las comunidades sociales. Estos sujetos repiten inconscientemente los roles sociales interpretados infinitas veces en el escenario figurado por las sociedades posindustriales.

 

XVII.

Parafraseando a Cornelius Castoriadis, de su libro Figuras de lo posible, el contenido antropológico del colombiano no es otra cosa que la realización concreta de las ideas, los valores y las creencias de las sociedades posindustriales y del cosmos simbólico de las culturas populares. Los colombianos no tienen conciencia de su pasado, ni de su futuro, su ética navega entre el hedonismo y el nihilismo; en la nación se busca solo la estimulación de necesidades y no de condiciones experimentales y trascendentales. Partiendo de este diagnóstico se hace necesario preguntarse ¿Quién representa a quién y de qué manera lo representa? La revolución requerida en la nación es mucho más profunda y más difícil que la victoria en una guerra civil. La revolución burguesa de 1789, acaso no fue, la culminación de una larga intersección de subconjuntos, que en lo económico y social, diferenciaron una mentalidad moderna y una representación simbólica que se correspondía con el acontecer de la ciencia y de la técnica.

 

XVIII.

Integrado a la producción de mercancías, al consumo masivo de identidades y de necesidades, la Farc pasó a ser una exaltación social de exhibir un envase superficialmente presentable. La Farc ya no está destinada a producir una imagen perdurable, sino más bien a provocar un impacto; una conducta, que busca reforzar un infinito remordimiento sobre lo pasado, un padecer que hace que se tenga que experimentar a cada instante una configuración económica y social que ineluctable nos lleva a vivir la carestía y la desdicha. La Farc ahora produce servicios en función de la demanda del mercado político liberal, dejó atrás su identidad como una organización política pública de servicio social, y avanzó en construir una legalidad institucional en el establecimiento colombiano.

 

XIX.

Es claro que las Farc-Ep sufrieron una pérdida de legitimidad, respecto a un conjunto de la sociedad, como portadoras de soluciones a los problemas políticos que las fatigaban. No obstante, nunca dejaron de ser una organización que buscara el bienestar común, que existiera en relación con la nación y que a través del conocimiento de su realidad contribuían a su transformación. Las Farc-Ep se entendían como lo común colectivo que cohesionaba un tejido social, que compartía conjuntamente con otros conjuntos sociales el siempre inacabado y el siempre en construcción proyecto de nación. Las Farc-Ep como un bien social reconocían las necesidades sociales, las costumbres y la idiosincrasia de muchos territorios y regiones; el conocimiento de las riquezas naturales y humanas los ataban a su entorno, cumplían una función social ante las realidades que demandaban soluciones adecuadas a los recursos y las problemáticas. Las Farc-Ep le daban existencia a la diversidad de manera sustantiva y no solo formal.

 

XX.

Sin embargo, la Farc como un partido nuevo no adquiere valor en sí. De pronto, porque para los sujetos colombianos es difícil apreciar algo como realmente “nuevo” o porque, la sociedad requiere ilusiones que la Farc no les puede brindar. La Farc ya no puede escenificarse ni producirse como espejo de la nación, ahora es solo una virtualidad, algo que se ubica en el terreno de lo inmaterial. La destrucción, la disolución y la erosión de los fundamentos de su pensamiento han hecho que sus militantes y simpatizantes se presenten como un sujeto vacío que debe ser llenado por el deseo de otro. La Farc se halla perdida, sin posibilidad de obrar a través de un fundamento sólido, no han reconocido sus limitaciones y esto limita la toma de posiciones respecto a su crisis de valores. Establecer límites no solo sería el trazado de fronteras, seria ante todo, una nueva modulación de conceptos y categorías. Conformar una serie de códigos en los cuales los significados de las Farc-Ep cobren sentido de nuevo es una responsabilidad de sus militantes y simpatizantes respecto al uso público de la razón.

 

XXI.

Para Hegel, en su Lecciones de la filosofía de la historia universal, en la historia caminamos entre las ruinas de lo conspicuo porque en el devenir del espíritu; de la muerte surge una nueva vida que no es idéntica a la anterior. El acuerdo general se presentó como una situación límite; como una crisis de significados y sentidos del ejercicio político de la violencia en la nación; como una fractura político-cultural de la sociedad en su conjunto, sin embargo, el desencanto causado por la implementación condicionó una pérdida de ilusiones que hizo que muchos de los militantes y simpatizantes de las Farc-Ep reinterpretaran los anhelos. Una larga experiencia de frustraciones los volvió escépticos, los traumas pasados facilitaron un proceso de desencantamiento con la organización y el establecimiento; secularización que se manifestó en la pérdida de una ilusión y en la resignificación del desencanto. La autodeterminación, la autorreferencia y la autoimagen de los excluidos, en la tragedia de la implementación, conformó un momento de negación que identificó al acuerdo general como un límite positivo, que en sí mismo, señalaba la posibilidad de reordenar y de reformular un devenir para el ejercicio de la violencia política.

 

XXII.

Con esta identificación comienza entonces un desmantelamiento que se presenta como resentimiento y humillación. Ambas están ligadas al traumatismo de la violencia, traumatismo que no ha podido encontrar expresión y que por lo tanto está siempre dispuesta a despertar (Pecaut, pgn. 156). Los excluidos en la tragedia ven el acuerdo general como un medio por el cual el establecimiento afianzó el ejercicio de poder en las clases populares, despojados, por este hecho, de toda particularidad concreta asumieron lo insoportable del desencanto. La violencia política se abatió como sombra de nuevo en nuestra existencia histórica. Los disidentes o la resistencia, al percibir que estaban siendo dominados, desarrollaron mecanismos ideológicos, culturales y políticos que les permitieran mantenerse en medio de la dominación. Es el fracaso en la implementación y las desviaciones políticas de la Farc las que les permiten reconocer y orientar las formas en que como grupo construyen el sentido de sus experiencias. El juego de identidades con el otro (el ideal del yo) y la imagen de si mismos (el yo ideal) en su relación con la otredad, a partir del contexto simbólico en el cual se teje su trama histórica, hacen que no sea fundamentalismo, ni radicalismo, ni voluntarismo su condición. Es solo una experiencia más de humillación.

 

XXIII.

La novedad no es que las Farc-Ep o la Farc cambien, sino ¿cómo y hacia dónde? Sus prácticas llevadas a la existencia empírica han engendrado criaturas bestiales.

 

Bibliografía.

Castoriadis, Cornelius. (2002). Figuras de los posible. Fondo de Cultura Económica. México.

Cooper, David (1981). El lenguaje de la locura. Editorial Ariel. España

Finkielkraut, Alain. (1990). La derrota del pensamiento. Editorial Anagrama. Barcelona, España.

Hegel, Georg Wilhelm Friedrich. (1980). Lecciones de la filosofía de la historia universal. Editorial Alianza. Madrid, España

Mann Thomas. (1985). Doktor Faustus. Editorial Oveja Negra. Colombia.

Pécaut, Daniel. (2008). Las Farc: ¿Una guerrilla sin fin o sin fines? Grupo editorial Norma. Bogotá, D, C., Colombia.

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